Plantean medidas de autocuidado para frenar colapso en cuidadores
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de noviembre de 2026.- La actividad física podría incorporarse formalmente a los tratamientos de salud mental, junto con la psicoterapia y los medicamentos, mediante planes individualizados, objetivos graduales y seguimiento médico. Así lo proponen tres psiquiatras en un artículo publicado en la revista científica Brain Health.
El planteamiento busca que el ejercicio deje de ser una recomendación general y se convierta en una intervención contemplada durante las consultas, con rutinas adaptadas a las condiciones clínicas y las posibilidades de cada paciente.
Los autores Carl Zhou, Stanley Wong y Nicholas Fabiano, vinculados a universidades de Canadá, explican que el movimiento interviene en procesos relacionados con la circulación sanguínea, el metabolismo, la inflamación y la plasticidad cerebral.
La evidencia sobre depresión incluye un metaanálisis publicado en 2024 en la revista The BMJ, que examinó 218 estudios con 14 mil 170 participantes. Los resultados identificaron reducciones de los síntomas depresivos asociadas con actividades como caminar, correr, practicar yoga y realizar ejercicios de fuerza. Sin embargo, los investigadores señalaron que la certeza de buena parte de la evidencia era baja o muy baja.

Los psiquiatras proponen que las indicaciones médicas especifiquen el tipo de actividad, la frecuencia, la intensidad, la duración, las medidas de seguridad y el seguimiento.
También sugieren comenzar con objetivos accesibles, como caminatas de cinco minutos, ejercicios sentados o actividades supervisadas, especialmente cuando la depresión, la ansiedad o las limitaciones físicas dificultan mantener una rutina.
En declaraciones recogidas por la Agencia Brasil, los investigadores sostuvieron que el ejercicio no debe ser una "sugerencia para ser descartada al final de una consulta", sino un tratamiento que "merece ser prescrito como tal".
Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos realicen entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada, o entre 75 y 150 minutos de intensidad vigorosa, además de ejercicios para fortalecer los músculos al menos dos días por semana. Organización Mundial de la Salud
Los autores subrayan que estas metas deben adaptarse a cada persona y que el ejercicio debe integrarse a la atención clínica, sin sustituir automáticamente otros tratamientos.




