Impulsa Rutgers estudio sobre fármacos y hormonas femeninas
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 19 de septiembre de 2026.- La llegada de un bebé suele traer mucha alegría y plenitud, pero también puede ocasionar una enorme depresión en la madre, mejor conocida como depresión posparto.
La depresión posparto afecta a miles de madres que la viven en silencio. De hecho, según la Biblioteca Nacional de Medicina, la incidencia mundial de la depresión posparto se estima entre el 10 y el 15 por ciento, afectando aproximadamente a una de cada seis o siete mujeres tras el nacimiento del bebé.
La pediatra Maura Guzmán explicó a Quadratín Hispano que es algo que sucede con mucha frecuencia actualmente y puede comenzar incluso antes del parto.
"Es algo bastante común y frecuente y nos preocupa en la actualidad al personal de salud, pues vemos pacientes que después del parto o incluso antes del parto pueden presentar esta realidad", indicó la experta.

Asimismo, explicó que la depresión posparto se caracteriza por presentar tristeza profunda, llanto sin justificación alguna, dificultad para establecer un vínculo con el bebé y cuestionamientos sobre si se es buena madre o no.
"Estas señales nos indican que debemos siempre buscar ayuda, priorizar nuestra salud mental y saber que si no estamos bien no podemos cuidar satisfactoriamente a nuestro pequeño", alertó Guzmán.
Destacó que lo primordial en estos casos es acudir con un especialista que ayude a la madre a superar este tipo de depresión.
Eso, lejos de ser un signo de debilidad o una falta de amor hacia el recién nacido, es una condición de salud pública que exige ser visibilizada, comprendida y, sobre todo, despojada de cualquier estigma para que ninguna mujer transite su sombra en soledad.




