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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 17 de septiembre de 2026.- Investigadores de Stanford Medicine desarrollaron un modelo experimental que permite cultivar tejido cerebral humano dentro de ratones modificados genéticamente para carecer de gran parte de la corteza cerebral.
El estudio, publicado el 16 de septiembre en Nature, mostró que los organoides corticales humanos pueden sobrevivir, crecer e integrarse funcionalmente con el sistema nervioso de los animales.
Para crear el sistema, el equipo dirigido por Sergiu Pașca desarrolló ratones denominados “apallial”, cuya formación de buena parte de la neocorteza y otras estructuras derivadas del pallium fue impedida durante el desarrollo. Los animales adultos conservan alrededor de dos por ciento del tejido cortical equivalente al de un ratón normal, lo que deja espacio para el crecimiento de organoides derivados de células madre humanas.
En los experimentos, cada organoide contenía aproximadamente 100 mil células y, tres meses después del trasplante, el tejido humano ocupaba más del 90 por ciento del volumen cortical de los animales.
El modelo también permitió observar la respuesta del tejido humano ante cinco horas de falta de oxígeno. Los investigadores detectaron daños importantes en las células corticales humanas y alteraciones en la marcha y el equilibrio de los ratones con tejido trasplantado, mientras que los animales normales y los “apallial” presentaron pocos efectos.
Además, identificaron neuronas de von Economo, células poco frecuentes que hasta ahora se habían observado principalmente en tejido cerebral humano obtenido mediante autopsias y que no habían sido generadas previamente en cultivos de laboratorio. El equipo plantea utilizar este sistema para estudiar trastornos del neurodesarrollo y enfermedades neurológicas, así como para investigar posibles tratamientos.
Los investigadores también reconocen que el avance abre interrogantes éticos relacionados con la incorporación de tejido cerebral humano en animales. El trabajo contó con la participación de especialistas en bioética, neurobiología, filosofía, derecho y representantes de pacientes, mientras que Pașca organizó en noviembre de 2025 una conferencia en California para analizar las implicaciones de este tipo de investigación.