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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 27 de septiembre de 2026.- La alimentación puede contribuir al cuidado de la piel durante el proceso natural de envejecimiento, aunque ningún alimento puede detener los cambios asociados con el paso de los años, explicó la maestra Delia Guadalupe Estrada Palafox, directora del Departamento Académico de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG).
Con el envejecimiento disminuye la producción de colágeno y puede reducirse la hidratación de la piel, además de aparecer líneas de expresión. Ante ello, la especialista señaló que el objetivo debe centrarse en mantener la salud y la calidad de vida, más que en intentar detener el paso del tiempo.
“Una piel saludable es el resultado de los hábitos que construimos todos los días; una alimentación equilibrada aporta nutrimentos importantes para la salud cutánea”, indicó Estrada Palafox en un comunicado de la UAG.

Entre los alimentos que pueden formar parte de una dieta equilibrada se encuentran las frutas y verduras de colores intensos, como fresas, arándanos, uvas, jitomate, zanahoria, espinaca y brócoli. Estos productos aportan vitaminas y compuestos antioxidantes, además de vitamina C, necesaria para la producción de colágeno.
También se recomienda incluir pescados como salmón, sardinas y atún, debido a su contenido de ácidos grasos omega-3, así como frutos secos y semillas, entre ellos nueces, almendras, chía y linaza, que aportan grasas saludables y vitamina E.
Las leguminosas, como frijoles, lentejas y garbanzos, aportan proteínas, vitaminas, minerales y fibra. En tanto, el aceite de oliva extra virgen contiene grasas monoinsaturadas y polifenoles y es característico de la dieta mediterránea.
La especialista también destacó la importancia de mantener una adecuada hidratación mediante el consumo de agua natural. El té verde puede incorporarse como parte de la alimentación por su contenido de catequinas, aunque no sustituye al agua.
“Más que enfocarse en un alimento específico, la evidencia científica señala que mantener una alimentación saludable, acompañada de actividad física, un buen descanso, una adecuada hidratación, el uso diario de protector solar y evitar el tabaquismo, es una de las mejores estrategias para cuidar la salud de la piel”, señaló.
Finalmente, recomendó acudir periódicamente con un dermatólogo para identificar oportunamente cualquier cambio en la piel que requiera atención médica.