Proponen incorporar el ejercicio al tratamiento de la depresión y ansiedad
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de noviembre de 2026.- Las bebidas energéticas y los suplementos con estimulantes podrían estar asociados con una mayor frecuencia de episodios cardiovasculares graves, incluidos paros cardíacos e infartos, especialmente entre adultos de 18 a 34 años, según una investigación preliminar difundida por la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA).
El estudio, que será presentado durante las Sesiones Científicas 2026 de la AHA, programadas del 6 al 9 de noviembre en Chicago, analizó 28 mil 345 reportes de posibles efectos adversos enviados a la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) entre 2017 y 2025.
De ese total, 854 reportes involucraron bebidas energéticas o suplementos alimenticios con cafeína y otros estimulantes. Los investigadores encontraron que los paros cardíacos aparecieron aproximadamente 11 veces más en los reportes relacionados con estos productos que en aquellos vinculados con productos sin esos ingredientes.
Asimismo, los infartos se registraron 4.5 veces más frecuentemente, mientras que las arritmias ventriculares y las palpitaciones aparecieron cuatro veces más. Cerca del 45 por ciento de los reportes cardiovasculares relacionados con estimulantes correspondió a personas de entre 18 y 34 años.
"Estos productos se comercializan como estimulantes cotidianos y se venden junto a refrescos y agua embotellada, por lo que la mayoría de las personas supone que no conllevan ningún riesgo real", señaló Sai Samayamanthula, autor de la investigación y estudiante de Medicina de la Universidad de Virginia.
Los investigadores también advirtieron que algunas bebidas energéticas contienen hasta tres veces más cafeína por onza líquida que el café preparado, mientras que ciertos suplementos preentrenamiento superan esa cantidad en más de 12 veces.
Según la AHA, hasta 400 miligramos diarios de cafeína generalmente se consideran seguros para la mayoría de los adultos.
Sin embargo, los autores aclararon que los resultados no demuestran que estos productos provoquen directamente los episodios cardíacos. Los reportes son voluntarios y el análisis todavía no ha sido publicado como un estudio completo revisado por pares.
La FDA advierte que sus bases de datos de efectos adversos no permiten establecer una relación de causa y efecto ni calcular la probabilidad de que ocurra una complicación. Por ello, los resultados deberán interpretarse como una señal que requiere investigaciones adicionales.




