Apuñalan a mujer frente a su hijo de 7 años en un parque de NY
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 20 de agosto de 2026.- La fiscal general de Nueva York, Letitia James, anunció el desmantelamiento de una presunta red de tráfico de drogas que operaba en el oeste del estado y mantenía vínculos con Puerto Rico.
La investigación, encabezada por el Grupo de Trabajo contra el Crimen Organizado (OCTF) de la Fiscalía General de Nueva York, permitió incautar más de 22 libras de cocaína, con un valor estimado de 500 mil dólares, así como aproximadamente 8.8 onzas de fentanilo y heroína, valuadas en unos 12 mil 500 dólares.
De acuerdo con la Fiscalía General, los narcóticos eran enviados desde Puerto Rico hacia distintos puntos del oeste de Nueva York, donde presuntamente eran procesados y distribuidos a revendedores que posteriormente los comercializaban en la región.
Un total de 17 personas fueron acusadas de 117 delitos relacionados con la operación, que habría tenido actividad en los condados de Erie, Monroe, Niagara y Onondaga, además de Puerto Rico.
“Mi oficina continúa desmantelando peligrosas redes de tráfico de drogas en todo nuestro estado, tomando cantidades mortales de fentanilo y otras drogas fuera de nuestras calles”, afirmó James. “El derribo de hoy debería recordar a todos los neoyorquinos que no nos detendremos ante nada para proteger a nuestras comunidades de las drogas que amenazan la vida”, agregó la fiscal general.
Además, agradeció la colaboración de las distintas agencias de seguridad que participaron en el operativo.
La investigación comenzó en septiembre de 2024 y se concentró inicialmente en el tráfico de narcóticos en el oeste de Buffalo. Las autoridades identificaron a Oscar Romero, Víctor Quiñones, Héctor Oquendo y Raymond Pizarro Rivera como presuntos proveedores de cocaína para revendedores de la zona.
Según la acusación, los narcóticos eran enviados desde Puerto Rico en cajas que contenían bloques de aproximadamente 4.4 libras de droga. Los paquetes eran remitidos a diferentes direcciones del oeste de Nueva York y posteriormente recogidos para su distribución.
Las autoridades señalaron que los presuntos integrantes de la red utilizaban mensajes de texto y audio para coordinar las entregas. Entre los lugares empleados para reunirse figuraban una barbería en Cheektowaga y restaurantes de Buffalo. También utilizaban términos clave para referirse a las drogas, como “suave” para la cocaína en polvo y “F” para el fentanilo.
Como parte de la investigación fueron incautadas aproximadamente 17.6 libras de cocaína en paquetes enviados por correo. Inspectores postales estadounidenses decomisaron tres paquetes en el condado de Onondaga que contenían 13.2 libras procedentes de Puerto Rico. Otras 4.4 libras fueron aseguradas durante una parada de tráfico en el condado de Erie.
Posteriormente, otras 4.4 libras de cocaína fueron incautadas durante una segunda intervención vehicular en Erie. Además, las autoridades decomisaron aproximadamente 8.8 onzas de fentanilo y heroína.
La investigación contó con la participación de la Policía del Estado de Nueva York, la Administración para el Control de Drogas (DEA), los Inspectores Postales de Estados Unidos y otras agencias federales, estatales y locales.
El operativo incluyó vigilancia encubierta y cientos de horas de intervenciones telefónicas sobre más de dos docenas de teléfonos, como parte de los esfuerzos para identificar a los presuntos responsables del tráfico de cocaína y fentanilo.
“Estos anillos suelen ser sofisticados y se necesitan investigadores tenaces e intuitivos y un trabajo policial meticuloso para identificarlos, investigarlos y no sólo perturbarlos, sino desmantelarlos”, afirmó el superintendente de la Policía del Estado de Nueva York, Steven G. James.
La acusación presentada ante el Tribunal del Condado de Erie incluye cargos por venta y posesión criminal de sustancias controladas, además de conspiración en segundo grado.
La Fiscalía General señaló que Víctor Quiñones y Luis Galarza Jr. enfrentan, entre otros cargos, la acusación de operar como grandes traficantes, delito que contempla una pena máxima de cadena perpetua.
Los 17 acusados son Erik Arias, Richard Calderón Cruz, Jesús Oliveras Feliciano, Luis Galarza Jr., Shirley López, Edwin Maldonado, A. Cesari McDougall, Arami Morales, Wilfredo Morales, Ángel Oquendo, Héctor Oquendo, Edward Parmer, Luis Pumarejo, Víctor Quiñones, Raymond Pizarro Rivera, Oscar Romero y Justino Santos.
La Fiscalía General recordó que los cargos son únicamente acusaciones y que todos los imputados son considerados inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad ante un tribunal.
El caso forma parte de la iniciativa SURGE de la Fiscalía General, creada para combatir el tráfico violento de drogas en comunidades suburbanas y del norte del estado. Desde su lanzamiento en 2017, el programa ha permitido retirar de las calles a más de mil presuntos traficantes, según la dependencia estatal.




