Mejora tu sueño sin pastillas: lo que la ciencia recomienda realmente
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 24 de enero de 2026.- Mejorar la calidad del sueño es fundamental para la salud física y mental. No se trata solo de dormir más, sino de optimizar la calidad del descanso mediante pequeños cambios en la rutina diaria.
Según un estudio publicado en el National Institutes of Health (NIH), estos ajustes pueden tener un impacto positivo en el estado de ánimo, el sistema inmunológico y la salud metabólica, y no es necesario recurrir a pastillas.

La falta de sueño no solo causa cansancio, sino que también aumenta el riesgo de sufrir condiciones graves como depresión, ansiedad, hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
Investigaciones científicas han demostrado que mejorar la calidad del sueño puede reducir estos riesgos y mejorar el bienestar general.
De acuerdo a la investigación publicada en NIH existen diversas estrategias respaldadas por la ciencia para mejorar el descanso nocturno. Establecer horarios regulares de sueño es uno de los pilares más efectivos.
Investigaciones sobre el "jet lag social" indican que variar los horarios de sueño puede alterar el ritmo circadiano y empeorar la calidad del descanso. Por tanto, es importante acostarse y levantarse a la misma hora todos los días.
El ejercicio regular también es fundamental para mejorar el sueño. Según estudios clínicos, la actividad física moderada realizada varias veces a la semana facilita la conciliación del sueño y aumenta su duración. Sin embargo, el ejercicio intenso antes de dormir puede tener el efecto contrario.
Por último, técnicas de relajación como la meditación o la respiración profunda pueden reducir el estrés y facilitar el sueño. Los estudios muestran que estas prácticas mejoran la calidad del descanso, especialmente en personas con altos niveles de ansiedad.
Si los problemas de sueño persisten más de tres meses, es recomendable consultar a un profesional para identificar posibles trastornos subyacentes y recibir tratamiento adecuado.


