Destaca especialista la importancia de personalizar el uso de péptidos
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 27 de septiembre de 2026.- Muchas veces experimentamos diversos sentimientos y emociones y no sabemos identificarlos ni ver la gravedad entre algunas sensaciones y otras.
La psicóloga Emily Navarro explicó durante una entrevista a Quadratín Hispano que existe la ansiedad funcional y la patológica, y es importante saber diferenciar una de otra para saber cómo enfrentarlas.
"La ansiedad funcional (normal) es como un sistema de alarma que todos tenemos y nos permite protegernos. Por ejemplo, si te toca salir en vivo en un programa de televisión o dar un discurso, es esperable y natural sentir una sensación de nervios, el corazón acelerado, propio de un cuerpo preparándose para rendir al máximo. Una vez que el evento pasa, la alarma se apaga", expone la experta.
Sin embargo, la ansiedad patológica se presenta cuando esos síntomas no se acaban aunque no exista un peligro real.
"El problema radica cuando esa alarma se queda encendida sin que exista un peligro real o comprobable. Presentas síntomas que te paralizan, sensaciones físicas, temblores, palpitaciones, nudo en el estómago, hipervigilancia, pensamientos rumiantes (obsesivos), no te permites descansar, te cuesta concentrarte en el trabajo, te lleva a evitar cosas que antes disfrutabas por el miedo a sentirte mal; es lo que llamamos la ansiedad patológica", indicó Navarro, a quien se puede conseguir en redes como @sonrisamental.
Este tipo de ansiedad interfiere en tu vida diaria y, según advirtió la experta, requiere acompañamiento terapéutico, pues, a diferencia de la ansiedad funcional, esta se vuelve crónica, desproporcionada y altera la salud mental e incluso la salud física.




