Desarrollan IA que predice riesgo de fracturas de cadera en adultos
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 13 de septiembre de 2026.- Ingerir bebidas a temperaturas muy elevadas podría estar asociado con un mayor riesgo de desarrollar carcinoma de células escamosas del esófago, de acuerdo con una investigación de la Universidad de Oxford que analizó datos de 977 mil 282 adultos en Reino Unido.
El estudio, realizado con información del UK Biobank y el Million Women Study, encontró que las personas que reportaron consumir bebidas muy calientes presentaron un riesgo 3.17 veces mayor de desarrollar este tipo de cáncer frente a quienes las tomaban tibias. El análisis también detectó un aumento de 71 por ciento entre quienes consumían seis o más bebidas calientes al día.
Durante un seguimiento de más de una década se registraron dos mil 348 casos de cáncer de esófago: mil 45 correspondieron a carcinoma de células escamosas y mil 303 a adenocarcinoma. La asociación con la temperatura se observó en el primer subtipo, pero no hubo una relación clara con el adenocarcinoma.
La investigación no midió directamente la temperatura de cada bebida. Los participantes indicaron si habitualmente las consumían tibias, calientes o muy calientes, por lo que los autores señalan que se requieren nuevos estudios para determinar con precisión qué temperaturas representan un mayor riesgo.

La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ya había clasificado en 2016 como “probablemente carcinogénico para los humanos” el consumo de bebidas a temperaturas superiores a 149 grados Fahrenheit.
El hallazgo también se relaciona con investigaciones previas realizadas en Sudamérica sobre el consumo de mate a temperaturas muy elevadas.
Cancer Research UK señaló que el cáncer de esófago de células escamosas es poco frecuente en Reino Unido, por lo que un aumento relativo del riesgo no significa que la mayoría de las personas que consumen bebidas calientes desarrollarán la enfermedad.
Los investigadores plantean que permitir que las bebidas se enfríen antes de consumirlas podría reducir la exposición repetida al calor. También señalan que evitar el tabaquismo y reducir el consumo de alcohol continúan siendo medidas importantes para disminuir el riesgo de cáncer de esófago.




