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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de septiembre de 2026.- Escuchar música después de una situación estresante podría ayudar al cerebro y al organismo a recuperar más rápidamente el equilibrio, según una investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
El estudio, encabezado por Siqi You, del Instituto de Psicología de la Academia China de Ciencias, analizó a 120 adultos jóvenes sanos en dos experimentos. Los participantes realizaron una tarea de cálculo mental bajo presión para provocar un episodio de estrés y posteriormente escucharon música relajante o sonidos naturales, como agua.
Los investigadores registraron el estado de ánimo, la frecuencia cardíaca, la actividad eléctrica de la piel y los niveles de cortisol. En otro experimento utilizaron resonancia magnética funcional para observar los cambios en la comunicación entre regiones cerebrales durante la recuperación.
Los resultados mostraron que la música no redujo de manera significativa la respuesta al estrés cuando se escuchó antes de la tarea. El efecto se observó principalmente después del episodio estresante: quienes escucharon música mostraron una recuperación más rápida de la frecuencia cardíaca y de la actividad de la piel, además de una mayor recuperación del estado de ánimo, en comparación con quienes escucharon sonidos naturales. Los investigadores también encontraron menores niveles de cortisol en el grupo analizado con muestras de saliva.
Las imágenes cerebrales identificaron modificaciones en la comunicación entre la corteza auditiva, la ínsula y el tálamo.
De acuerdo con los autores, estas estructuras participan, respectivamente, en el procesamiento del sonido, la representación de las sensaciones corporales y la transmisión de información sensorial.
El estudio plantea que la estructura temporal de la música, incluida la manera en que genera y libera tensión, podría contribuir a reorganizar dinámicamente las redes cerebrales relacionadas con la respuesta al estrés. Los investigadores describieron una ruta funcional entre la corteza auditiva, la ínsula y el tálamo asociada con la recuperación.
El hallazgo no significa que la música elimine el estrés, sino que su beneficio observado en este experimento se concentró en la etapa posterior a una situación estresante.




