Detectan biomarcadores que vinculan contaminación y cáncer de pulmón
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 16 de agosto de 2026.- La ducha después del ejercicio es una recomendación habitual para mantener la piel limpia, pero la evidencia disponible indica que el momento exacto del baño no sería el único factor relacionado con la aparición de acné.
Un ensayo piloto aleatorizado publicado en 2008 en la revista Pediatric Dermatology comparó a 23 hombres físicamente activos durante dos semanas. Un grupo no hizo ejercicio, otro se duchó dentro de la primera hora posterior al entrenamiento y un tercero esperó al menos cuatro horas. Los investigadores no encontraron diferencias estadísticamente significativas en el acné del tronco entre los grupos.
El resultado no significa que retrasar la ducha sea recomendable en todos los casos.
La American Academy of Dermatology (AAD) aconseja ducharse lo antes posible después de entrenar y lavar suavemente las zonas con tendencia al acné. La organización señala que el sudor, el aceite, la suciedad y las bacterias pueden favorecer los brotes.
La AAD también advierte que la ropa ajustada, los cascos y otros elementos deportivos pueden retener calor y humedad, además de producir fricción, un mecanismo asociado con el llamado acné mecánico. Por ello recomienda utilizar ropa limpia, cambiarse después del ejercicio y limpiar los equipos compartidos antes y después de utilizarlos.
Si no es posible ducharse inmediatamente, la AAD recomienda cambiarse la ropa sudada y limpiar suavemente la piel, especialmente las áreas propensas a brotes. Para el rostro, aconseja un limpiador suave y evitar frotar la piel, ya que la irritación puede empeorar el acné.
Así, la evidencia disponible no establece una regla universal sobre cuántos minutos deben pasar antes de bañarse. La higiene posterior al ejercicio sigue siendo aconsejable, pero el cuidado de la ropa, el equipamiento y la forma de limpiar la piel también forman parte de la prevención.




