Perú: la disputa por el relato
Con la mayor presencia de las mujeres en la esfera pública en cumplimiento al principio constitucional de paridad de género y a las disposiciones legales que determinan la paridad en todo, un fenómeno se visibilizó como un cáncer que gangrena nuestra democracia: la violencia política contra las mujeres en razón de género.
Este tipo de violencia en sus múltiples manifestaciones impide el pleno desarrollo de las mujeres en la representatividad política haciendo nugatoria la igualdad sustantiva propia de una democracia moderna.
Por ello, diversas disposiciones legales se han aprobado y otras modificado para tratar de prevenir, atender, sancionar y erradicar este mal social y político con el único objetivo de que hombres y mujeres gocen de una vida plena en igualdad de circunstancias.
En este contexto durante el mes de mayo se llevó a cabo el “Curso de Alto Nivel para Mujeres Indígenas Aspirantes a Candidaturas o que participan por Sistemas Normativos Internos, “Martha Sánchez Néstor”, iniciativa conjunta de la Comisión Interamericana de Mujeres de la Organización de Estados Americanos, la Escuela de Gobierno también de la OEA y el Instituto Nacional Electoral (INE).
En este curso que tuvo por objeto que las participantes contaran con las herramientas suficientes para el desempeño de sus cargos en la esfera pública, se hicieron diversos planteamientos sobre los retos y las estrategias sugeridas para fortalecer la participación de las mujeres originarias ante etapas fundamentales de los procesos electorales tales como: las campañas electorales identitarias, impulso de redes feministas y mecanismos de acceso a la justicia.
Uno de los aspectos referidos que más se ha elevado en últimas fechas contra las mujeres es la violencia digital que daña la dignidad, integridad y seguridad de las mujeres provocando diversos daños, principalmente los emocionales y psicológicos. Asimismo, en este Curso se plantearon una serie de estrategias para que las mujeres puedan enfrentar diversos ataques por este tipo de violencia que se traducen en la difusión de imágenes falsas, descrédito en redes sociales, hostigamiento, entre otras.
Es conocido que uno de los temas que más preocupa a la OEA es la violencia de género, por lo que muchas de sus acciones se circunscriben al diseño de marcos legales que distintas naciones y autoridades puedan retomar con el objetivo de potenciar los derechos humanos de las mujeres.
De igual manera, la OEA conforma misiones y asesoría técnica, es decir, puede brindar asesoría directa a gobiernos y autoridades para incorporar diversos aspectos que potencien la presencia de las mujeres como la perspectiva de género, la integración de políticas públicas especializadas, etcétera.
Por su parte, el INE ha desplegado múltiples estrategias, acuerdos y políticas para lograr que la paridad de género sea una realidad en un contexto libre de violencia, entre las que destacan la Estrategia Integral de un Plan dirigido a prevenir la violencia de género, la conformación de un Protocolo de Atención a Víctimas y Análisis de Riesgo, implementación de acciones afirmativas, creación de un Registro Nacional de Personas Sancionadas por Violencia Política de Género, entre muchas más.
En el Curso descrito, tanto la OEA como el INE destacaron que es necesario seguir trabajando para lograr una sociedad igualitaria; que se necesitan compromisos reales, estrategias que logren una mayor representatividad política de las mujeres y voluntad política para hacer una realidad la igualdad sustantiva.
El INE trabaja en ello constantemente y, como consejera electoral, seguiré impulsando y proponiendo acciones que garanticen una mayor visibilidad y presencia de las mujeres.
Carla Humphrey Jordan/Consejera Electoral del INE




