Historias surrealistas
Pato Merlín. Mientras, otros patos son discriminados
No hay que darle el adiós a Merlín, cuando el Mundial que está a unos días de terminar, desaparezca del escenario. Búsquese que su influencia proteja a los muchos patos silvestres que existen en nuestro país y que en algunos sitios son desalojados para dar entrada a aves migratorias que llegan del extranjero. Extraordinaria la forma como un pato se adueñó de la información en México (con billete de la Lotería Nacional incluido), casi al nivel de cada partido que se ejecutó en el actual Mundial, con la participación de México. Pato silvestre pekinés que atrajo la atención vestido con ropa similar a la de los jugadores mexicanos y por su fascinante modo de pasear entre la gente como un fanático más. La regocijada presencia de esa ave, no siempre se ve en nuestro país. Si la vida humana ha perdido tanto valor en muchas partes del mundo, con más razón la vida de los animales. Patos silvestres de origen asiático y gansos domésticos europeos, serán discriminados el próximo otoño, por la llegada de aves migratorias que arriban al estado de México. Es algo absurdo y abusivo que se ve todos los años y más cuando se informa de ese desplazamiento de aves mexicanas, para dar paso a aves migratorias que vienen a pasar el invierno en nuestro país. Un desalojo, pues.
ALGUNOS ANIMALES, VÍCTIMAS DEL MENOSPRECIO Y AGRESIÓN HUMANA
La situación en la que está metida en este momento la humanidad no es sino por la destrucción que el ser humano ha hecho de la naturaleza y el uso cruel y también destructivo de las especies. No es destrucción en este caso, sino discriminación la que se realiza en Cuatitlán Izcalli ante la llegada de aves migratorias que vienen todos los años el mes de octubre. Y para dar cabida a esas visitantes, se suele desalojar a centenares de patos y gansos del parque Espejo de lo Lirios y dejarlos en una hacienda como personajes avícolas incómodos “para que no estorben”. Las aves tendrán que ajustarse a las circunstancias, a veces sin refugio y suficiente comida. Lo triste es que se trata de patos y gansos abandonados a su vez por sus dueños a los que al parecer no les gustó su origen asiático y europeo.
EL PATO SILVESTRE DE IBSEN Y EL VERDADERO TESTIGO DEL SACRIFICIO
En la obra de Henrik Ibsen El pato silvestre, (Alianza Editorial, 2018) una adolescente se autoinmola para cimbrar a su familia y orillarla a la verdad y la reconciliación. En el marco de la obra de teatro del gran dramaturgo noruego, ella pasa buena parte en un granero donde tiene un pato silvestre herido, al que ama como una mascota. La metáfora vincula la sencillez del ave con la armonía, paciencia y afecto de la muchacha por un ser viviente, mientras su familia vive rodeada de mentiras. Con obras famosas como Casa de muñecas, Peer Gynt, Hedda Gabler entre muchas, el dramaturgo noruego nacido en 1828 y fallecido en 1906, está considerado uno de los grandes creadores del teatro al que aportó importantes recursos en su desarrollo.
IBSEN DA FE DE SU GRANDEZA EN ESTA OBRA, ANTE LO SIMBÓLICO DEL AVE
El pato silvestre, también llamado El pato salvaje estrenado en 1884, exhibe la hipocresía social no importa su nivel, en la que participan el verdadero beneficiario de la misma y uno de sus dependientes cercanos, un fotógrafo, que ha sido sometido por su pobreza a las veleidades y equívocos del hombre rico apellidado Werle. El hijo de éste, Gregers, descubre la verdad de esa relación, al regresar de un viaje. Desde el granero, la jovencita Hedvig escucha la verdad de su familia sometida por el rico Werle, que en realidad es su padre. Para terminar la farsa de aquella familia, Hedvig se suicida. Ante un cambio que no se dio, Ibsen plantea su desaliento de que aún ante las grandes tragedias, el ser humano no cambie. Hay que esperar que el famoso pato Merlín tenga mejor suerte con sus dueños que al parecer así es y viva con ellos felizmente. Sobre todo con la casa que desde el presidencia les han asignado. Buena suerte para ellos.




