Miscelánea, salud y política
Para que una elección tenga éxito debe contar con una buena planeación estratégica que delimite de manera clara los objetivos estratégicos que se quieren alcanzar con base en la normativa electoral: los ejes rectores que deben contener los planes de acción para lograr dichos objetivos; las metas cualitativas y cuantitativas que se buscan, así como los indicadores de la gestión electoral que medirán la eficiencia y eficacia de todas las actividades llevadas a cabo, en este caso, por el Instituto Nacional Electoral (INE) como la máxima autoridad electoral federal administrativa.
En este contexto, el Consejo General del INE su máximo órgano de dirección aprobó el pasado 30 de julio el “Plan Integral y Calendario del Proceso Electoral Federal 2026-2027”, así como el equivalente para los procesos electorales locales que se llevarán a cabo de manera concurrente con la elección federal.
Estos documentos constituyen la ruta estratégica por la que el INE tiene contemplado llevar a cabo todas las actividades determinadas por la Constitución y las leyes para la organización de las elecciones federales y locales de 2027 durante poco más de un año.
A partir del 10 de septiembre en que el INE dará formalmente el banderazo de salida del proceso electoral y con ello, iniciarán diversas etapas que son muy importantes para llevar a buen puerto una elección como la que tenemos en puerta.
Entre las actividades más representativas y sus plazos de ejecución, comparto aquí las siguientes:
• Puesta en marcha de la Campaña de Actualización del Registro Federal de Electores a partir del 1 septiembre para que la ciudadanía actualice su Credencial para Votar respecto a: cambio de domicilio, reposición, actualización, entre otros.
• Convocatoria a partir del mes de septiembre para la atender e informar, así como la solicitud de acreditación y el modelo de gafetes para visitantes extranjeros.
• Determinación en el mes de octubre, de los topes máximos de gastos de precampaña y campaña.
• Instalación a partir del mes de noviembre y diciembre, respectivamente, de los consejos locales (1 por cada una de las entidades federativas del país) y los consejos distritales federales (300 a razón de los distritos electorales uninominales del país).
• En enero de 2027, el registro de las plataformas electorales de los partidos políticos.
• En febrero el análisis, aprobación y registro de candidaturas.
• En marzo, la aprobación del número de casillas básicas y contiguas cuya determinación representa una gran labor en campo por parte de los consejos distritales con el objetivo de ubicar el mejor espacio y localización posible de la casilla en cada una de las secciones electorales del país.
• En abril, el INE estaría declarando la validez y definitividad tanto del padrón como de los listados nominales de personas electoras que serán los documentos por medio de los cuales la ciudadanía podrá ejercer su derecho al voto.
• A partir de abril el registro y sustitución de los representantes de los partidos políticos y, en su caso, candidaturas independientes ante las casillas.
• En el mes de mayo se estaría instrumentando el voto anticipado, por ejemplo, el voto por internet para las y los mexicanos residentes en el extranjero, para el voto de las personas en prisión preventiva o bien, para las personas con alguna discapacidad y sus cuidadoras primarias.
• La jornada electoral para celebrarse el 6 de junio por el que esperamos una gran fiesta cívica, para que posteriormente se lleven a cabo los cómputos respectivos.
Otras actividades registradas en la planeación institucional del INE incluyen la de integrar y remitir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación los expedientes y los informes circunstanciados que correspondan para que dicho órgano jurisdiccional resuelva las impugnaciones que en su caso se presenten.
Como podemos ver, la planeación estratégica ha sido una de las herramientas que le han permitido al INE llevar a cabo con éxito las elecciones por más de 30 años y 2027 no será la excepción.




