Prohíbe NY usar historiales judiciales para negar vivienda en Brooklyn
MANHATTAN, Nueva York, EU, 18 de septiembre de 2026.- “No podemos seguir pidiendo a las personas más vulnerables que hagan una transición para salir de algo que no tienen”, advirtió Damilola Ogunbiyi, directora ejecutiva y representante especial del Secretario General de la ONU para Energía Sostenible para Todos, durante el tercer panel del SDG Moment 2026.
La discusión se centró en cómo ampliar soluciones ya existentes en acción climática, energía limpia, financiamiento, innovación y participación juvenil para acelerar los Objetivos de Desarrollo Sostenible antes de 2030.
Charitie Ropati, integrante del Grupo Asesor Juvenil del Secretario General sobre Cambio Climático e ingeniera indígena especializada en agua, abrió el panel explicando que el llamado climate overshoot no puede entenderse únicamente como una cifra.
“Es lo que ocurre cuando ese número llega a la casa de alguien, a su sistema de agua, a su sistema alimentario y afecta su forma de vida. Es una realidad vivida”, afirmó.
Ropati describió los efectos que el deshielo del permafrost, las inundaciones y otros impactos climáticos tienen sobre comunidades indígenas, incluso obligándolas a considerar su reubicación.

También sostuvo que estas poblaciones no deben ser vistas únicamente como víctimas.
“Los pueblos indígenas han cuidado la tierra, los ecosistemas y las aguas durante generaciones, y nuestras comunidades ya han estado desarrollando estas soluciones”, dijo, antes de pedir inversión para ampliar iniciativas que ya funcionan.
Ogunbiyi abordó posteriormente el acceso a electricidad y la transición energética. Señaló que actualmente alrededor de 600 millones de personas todavía no tienen electricidad y destacó avances como la expansión de la energía solar en países en desarrollo.
“El progreso ha ocurrido, pero necesita ocurrir rápidamente”, sostuvo.
La representante de Energía Sostenible para Todos destacó además la necesidad de reducir el costo del financiamiento para proyectos renovables y ampliar el uso de moneda local, fondos de pensiones y otros mecanismos de inversión. Insistió en que transición y acceso energético deben entenderse como parte del mismo desafío, especialmente en comunidades que todavía carecen de un suministro suficiente.
Issa Faye, director general de Práctica Global y Alianzas del Banco Islámico de Desarrollo, planteó que uno de los principales desafíos es transformar proyectos piloto exitosos en soluciones capaces de alcanzar una escala mucho mayor.
“No hay una sola institución que pueda hacerlo sola”, afirmó.
Faye pidió desarrollar soluciones creadas dentro de los propios países, integradas con sus sistemas nacionales y capaces de responder conjuntamente a desafíos de clima, agua, energía, fragilidad y estabilidad económica.
El representante del Banco Islámico de Desarrollo defendió además una mayor cooperación entre bancos multilaterales y distintas fuentes de capital. Destacó instrumentos de financiamiento islámico como los sukuk y sostuvo que las instituciones deben modificar su forma de trabajar.
“Necesitamos pasar de la fragmentación y de ser lentos a ser ágiles y rápidos para entregar resultados a los países miembros”, señaló.
El panel cerró con Mariam Solika, joven líder de los ODS y fundadora y directora ejecutiva de The Good News, quien defendió el papel de los jóvenes y del periodismo de soluciones para mostrar respuestas frente a los problemas de sus comunidades.
Solika sostuvo que muchos jóvenes ya están generando cambios aunque no necesariamente conozcan la Agenda 2030 y planteó que el principal obstáculo es garantizarles las condiciones para ampliar ese trabajo.
“No es una cuestión de esperanza. Es una cuestión de recursos, financiamiento y acceso”, concluyó.




