Viven en NY la previa de Brasil-Noruega y México-Inglaterra
MANHATTAN, Nueva York, EU, 5 de julio de 2026.- Después de varios días marcados por temperaturas cercanas a los 100 grados Fahrenheit, Nueva York comienza esta semana con un cambio brusco de clima: menos calor, pero con pronóstico de lluvias y tormentas que ya están alterando los planes de residentes y visitantes.
La ciudad llegó al fin de semana del 4 de julio bajo una ola de calor peligrosa, con máximas cercanas a los 100 grados y sensación térmica alrededor de los 110, según reportó NBC New York.
El calor extremo no llegó solo. Una fuerte tormenta golpeó el área de Nueva York la noche del viernes, dejando cortes de electricidad en medio de la ola de calor, mientras que Central Park alcanzó los 98 grados ese día.
La combinación de altas temperaturas, humedad y tormentas también afectó otras zonas del noreste, con cientos de miles de usuarios sin servicio eléctrico en estados como Nueva York, Nueva Jersey, Pensilvania y Michigan durante el fin de semana festivo.
Para Tamiko, visitante de Carolina del Norte, el cambio de clima modificó directamente sus vacaciones. Contó que llegó a Nueva York esperando disfrutar la ciudad, pero que la mezcla de calor intenso y lluvia pronosticada le cambió los planes. “Es como en North Carolina, hace calor y luego llueve”, dijo.
Toni, originaria de Long Island City y de visita desde Fayetteville, Carolina del Norte, relató una escena similar durante la noche de los fuegos artificiales del 4 de julio. Dijo que estaba en un parque junto al río cuando comenzaron a verse nubes y se sintió una masa de aire caliente, hasta que de pronto entró aire frío. “El clima fue una locura. Cambió literalmente”, afirmó. Aunque aseguró que le gusta el calor, reconoció que los 100 grados fueron demasiado y que la lluvia también podría adelantar su regreso.
La amenaza de tormentas también acompañó las celebraciones del 4 de julio. Meteorólogos del Servicio Nacional de Meteorología pidieron a la población buscar refugio ante la presencia de rayos, luego de que el mal tiempo dejara daños en Nueva Jersey y se esperaran más tormentas durante los fuegos artificiales en Nueva York. Las imágenes de relámpagos sobre la ciudad circularon junto a las de los espectáculos pirotécnicos, mostrando el contraste de una noche festiva marcada por condiciones inestables.
Otros neoyorquinos, sin embargo, han aprendido a convivir con estos extremos. Robert dijo que prefiere el calor al frío y que, después del invierno, aceptaría días de 100 grados. Otra persona se declaró “team cold” y explicó que su estrategia es moverse de un lugar con aire acondicionado a otro: tiendas, restaurantes y espacios cerrados. Para ella, la lluvia genera preocupación por las inundaciones que suelen afectar a Nueva York, pero también representa un respiro frente al sudor y la humedad acumulada.
Alan, otro de los entrevistados, resumió una sensación cada vez más común: el calor intenso ya parece parte de la normalidad, aunque no debería serlo. “Dos días seguidos con más de 100 grados es una locura”, dijo, antes de advertir que siente que cada año será peor.
Mientras algunos cambian sus planes y otros se refugian en el aire acondicionado, Nueva York entra en una semana marcada por el mismo patrón que preocupa a sus habitantes: calor extremo y tormentas repentinas en una ciudad obligada a adaptarse a un clima cada vez más difícil de predecir.




