Da tregua el calor en Nueva York, pero alertan por fuertes tormentas
QUEENS, Nueva York, EU, 5 de julio de 2026.- La jornada mundialista de este domingo llega con dos partidos de alto voltaje para las comunidades latinas en Nueva York: Brasil contra Noruega, en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, y México contra Inglaterra, en el Estadio Azteca de Ciudad de México. El primero está programado para las 16:00 horas y el segundo para las 20:00 horas, ambos por los octavos de final del Mundial 2026.
En la previa del duelo brasileño, los hinchas de la Canarinha en Nueva York se mostraron confiados, aunque no todos esperan un partido fácil. Un aficionado pronosticó un 2-0 para Brasil, pero admitió que será un encuentro duro ante una Noruega que llega con Erling Haaland como gran amenaza.
Otro seguidor corrigió el marcador y apostó por un 2-1, con un gol de Endrick y otro de Haaland, al recordar que el delantero noruego conoce bien a defensores brasileños como Gabriel Magalhães por sus enfrentamientos en la Premier League.
El temor por Haaland también aparece en el análisis deportivo. Brasil viene de superar a Japón en una serie exigente que dejó dudas sobre su funcionamiento, mientras que Noruega llega con una generación marcada por Haaland, Martin Ødegaard y Alexander Sørloth. Carlo Ancelotti reconoció que su equipo debe ajustar detalles para las siguientes rondas, y Reuters reportó que el técnico confía en sus defensores para limitar al delantero noruego, además de recuperar alternativas ofensivas como Raphinha desde el banco.
Otros fanáticos brasileños, en cambio, no dejaron espacio para la cautela. Tyline, Chris, Lorena y Tommy celebraban antes del partido con camisetas, banderas y la seguridad de que Brasil avanzará. “4-1 Brazil, baby”, gritó uno de ellos, mientras otro apostó por un 3-0. Aunque aceptaron que Noruega podría descontar, el grupo aseguró que, si Brasil gana, la celebración seguirá en Nueva York. Entre risas, uno de ellos incluso lanzó su predicción: Gabriel Martinelli marcará el gol decisivo.
La confianza también se repetía entre otros seguidores brasileños que se reunieron para ver el partido. Una aficionada pronosticó un 2-1 con gol de Vinícius Júnior y aceptó que Haaland “va a hacer lo suyo”. Otro hincha insistió en el mismo resultado y apuntó a Bruno Guimarães como posible protagonista. En la calle, el ambiente era menos de análisis táctico y más de fe futbolera: Brasil, decían, tiene que ganar aunque el rival llegue con uno de los delanteros más temidos del torneo.
Por otro lado, en Queens la previa mexicana se vive en todos los espacios, como un food truck de tacos cuyos trabajadores respondieron al unísono cuando se les preguntó a quién apoyaban hoy: “¡A México!”. Algunos pronosticaron un 2-1 ante Inglaterra, incluso con posibilidad de penales. Y si México gana, dijeron que la fiesta será con “besos y abrazos” y buena comida. Desde el carrito, una de las voces prometió prueba gratis para quienes se presenten si el equipo mexicano logra la victoria.
José, otro aficionado mexicano, fue más contundente. Aseguró que México jugará igual que contra Ecuador y que ganará 2-0. “Anda jugando bien México”, dijo, al evaluar que la selección de Javier Aguirre ha ido “de menos a más” durante el torneo. Para él, el equipo puede llegar a semifinales, aunque reconoció que pensar en la final ya sería más complicado. México llega a este duelo después de eliminar a Ecuador 2-0 con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, en un partido que reforzó la ilusión local.
El cruce ante Inglaterra tiene además carga histórica. Será apenas la segunda vez que México e Inglaterra se enfrenten en una Copa del Mundo desde 1966, cuando los ingleses ganaron 2-0 en el torneo que terminaron levantando. En el historial general, Inglaterra domina con seis victorias, dos triunfos mexicanos y un empate, aunque nunca ha derrotado a México en Ciudad de México.
Los ingleses llegan tras remontar ante RD Congo con dos acciones decisivas de Harry Kane; México, en cambio, juega su último partido del torneo frente a su gente en el Azteca antes de que el ganador viaje a Miami para la siguiente ronda.




