Festeja gobernadora Sherrill éxito de los primeros juegos del Mundial
ELIZABETH, Nueva Jersey, EU, 17 de junio de 2026.- Frente al restaurante Brísas Colombian Restaurant, en el corazón de la llamada Little Colombia de Elizabeth, un vehículo pintado de rojo, amarillo y azul detiene la mirada de cualquier transeúnte.
Es una chiva, el icónico jeep del eje cafetero colombiano, decorado con banderas, parlantes en el techo y una gran esfera multicolor que remata la carga. En su capó, sentado con el pulgar en alto, sonríe Albeiro Orozco.
“Este carro es una representación de nuestro país”, dice el manizaleño de 65 años, mientras el ambiente del Mundial de la FIFA 2026 se calienta a su alrededor.

“Vengo del Eje Cafetero y ahí transportaban a las personas en las fincas. Lo mandé a hacer en Miami hace 12 años para representar la empresa y la experiencia colombiana.”
En realidad, tiene dos. El segundo reposa frente a su fábrica de empanadas, cruzando la calle, y aparece en cada celebración de Independencia de Colombia que se organiza en esta ciudad del norte de Jersey.
Albeiro lleva 38 años en Estados Unidos. Llegó sin más que las ganas de trabajar y hoy emplea a 65 personas entre su panadería, su restaurante y su producción de empanadas, pandebonos y deditos de queso, productos que abastecen a juntas escolares, estadios, cárceles y hospitales del estado.
“Cuando el americano prueba nuestro producto y ve nuestra actitud, nuestra cultura, nuestra humildad, la sonrisa, la alegría del colombiano… están felices”, dice.
Pero la distinción que más peso tiene en su historia no viene de un cliente ni de una reseña. Antes de concluir su mandato, el gobernador Phil Murphy eligió a seis personas para un reconocimiento especial en el Capitolio del estado: un africano, varios asiáticos y un latino. Ese latino fue Albeiro.
“Le pregunté al gobernador por qué me había traído acá”, recuerda. “Y me dijo: Porque tú eres el ejemplo. Hemos representado a los latinos, a los colombianos, nuestra gastronomía, nuestra cultura. Hemos dejado una huella en el mundo.”

El galardón, entregado por Murphy como reconocimiento al inmigrante del estado de Nueva Jersey, llegó después de casi cuatro décadas de trabajo silencioso. Cinco hijos, cuatro nietos y 65 empleos construidos desde cero en una ciudad que, según él mismo dice, los colombianos ayudaron a moldear.
“Nosotros somos la ciudad más nombrada por los colombianos en New Jersey. La hicimos nosotros, y nos vimos desde todas partes, gracias a Dios.”
Esta tarde, mientras Colombia disputa su partido en el Mundial, el chiva de Manizales no se mueve. Está en su lugar, frente a Brísas, como lleva doce años estando, con las banderas al viento y Albeiro en el capó, representando.




