Autoriza Nueva Jersey programa móvil de salud domiciliaria integrada
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 29 de abril de 2026.- Legisladores demócratas de Nueva Jersey reactivaron el debate sobre el salario mínimo en Estados Unidos con la presentación de la denominada Ley de Salario Digno para Todos, una iniciativa que busca elevar el piso salarial federal a 25 dólares por hora sin excepciones, incluyendo a trabajadores de comida rápida, adolescentes y empleados que reciben propinas.
La propuesta fue impulsada por la congresista Analilia Mejía, quien asumió recientemente el cargo tras una elección especial, y cuenta con el respaldo de otros representantes del estado, como Bonnie Watson Coleman.
“Este proyecto transformaría millones de vidas, garantizando un ingreso digno para los trabajadores”, señaló Mejía al presentar la iniciativa en Washington.
Actualmente, el salario mínimo federal se mantiene en 7.25 dólares por hora desde 2009, mientras que en Nueva Jersey alcanza los 15.92 dólares en 2026, según datos oficiales estatales.
De aprobarse, la nueva legislación establecería una transición gradual: las grandes empresas tendrían hasta 2031 para cumplir con el incremento, y las pequeñas hasta 2038. Además, eliminaría los llamados salarios submínimos aplicados a empleados que reciben propinas.
El proyecto también contempla mecanismos automáticos de ajuste para evitar que el salario pierda valor frente a la inflación, un punto que ha sido central en propuestas similares impulsadas en el Congreso en años recientes.
Sin embargo, la iniciativa enfrenta un panorama complejo en el Capitolio. Para avanzar, requeriría apoyo bipartidista en un contexto político dividido. Propuestas previas, como la que planteaba elevar el salario mínimo a 17 dólares por hora, no lograron superar el proceso legislativo pese al respaldo de más de 170 legisladores demócratas.
En paralelo, sectores empresariales han expresado preocupaciones sobre el impacto económico de un aumento de esta magnitud, en medio de un entorno marcado por inflación y alza en costos operativos.
El futuro de la propuesta dependerá de las negociaciones en el Congreso y del equilibrio político en los próximos meses.




