Reconocen al mole como emblema de la tradición culinaria mexicana
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de septiembre de 2026.- El Instituto de las Mexicanas y los Mexicanos en el Exterior (IME), a través de su Dirección de Educación, llevó a cabo una nueva sesión del programa Frontera Educativa, dedicada esta vez a analizar el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la niñez y la adolescencia.
La sesión fue encabezada por la encargada del despacho del IME, la ministra Lidia Antonio de la Garza, y por la directora ejecutiva, la licenciada Lorena Comate Rogers, junto con el equipo de la Dirección de Educación del organismo. Asimismo, destacó el llamado de la UNESCO y UNICEF a acompañar a la niñez en el uso de nuevas tecnologías y fortalecer la alfabetización digital, con el objetivo de reflexionar sobre riesgos y oportunidades de la IA en la infancia.
La ministra Arrieta Munguía, del Consulado en Brownsville, compartió su experiencia con Hope Seed, subrayando valores como la solidaridad y el pensamiento crítico frente a la IA, y mencionó también su colaboración con Friendship of Women, organización de apoyo a mujeres y niños en situación de violencia familiar.
La conferencia central estuvo a cargo de la doctora María Teresa y de Ricardo Gómez Villanueva, fundador de Hope Seed, cuyo trabajo combina tecnología, entretenimiento y educación para crear experiencias de aprendizaje accesibles.

Su propuesta incorpora la metodología de filosofía para niños como herramienta para fomentar la curiosidad, el diálogo, la reflexión y el pensamiento crítico desde edades tempranas.
Los ponentes subrayaron que la inteligencia artificial ya forma parte de la vida cotidiana tanto en redes sociales, noticieros y escuelas como en conversaciones familiares. A diferencia de las generaciones adultas actuales, los niños de hoy crecerán inmersos en ella. Ante esto, plantearon que la responsabilidad de los adultos es doble: aprender a usar estas herramientas ellos mismos y, al mismo tiempo, enseñar a las nuevas generaciones a manejarlas con criterio.
Uno de los ejes centrales de la presentación fue un modelo de cuatro posturas posibles que las familias y escuelas pueden adoptar frente a la inteligencia artificial:
Los expositores explicaron que ni la prohibición ni los filtros técnicos garantizan protección real. La verdadera defensa es el pensamiento crítico; enseñar a niñas y niños a cuestionar lo que ven, a distinguir información verdadera de la falsa y a no asumir que todo lo que está en internet es cierto. El componente humano de la capacidad a reflexionar, dialogar y cuestionar fue el elemento presentado ya que la inteligencia artificial no puede sustituir eso.
En la sesión de preguntas, moderada por el licenciado Carlos Daniel Sáenz Ortiz, se abordó cómo equilibrar el uso de la IA sin caer en el miedo ni en la confianza excesiva.
Los ponentes reiteraron que prohibir la vuelve más atractiva, y que la clave está en el acompañamiento gradual desde edades tempranas incluso desde los dos años para que los niños aprendan a usarla con pensamiento crítico, tal como se les enseña a manejarse solos en un autobús o un parque. Por último, ante una civilización que ya usa inteligencia artificial de manera cotidiana, los ponentes plantearon enfocar la IA como solución y no como problema, reconociendo su potencial para generar impactos positivos.




