Revela estudio el impacto del trabajo remoto en la salud mental
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 14 de junio de 2026.- Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) desarrolló AR-VIU, una herramienta de imágenes médicas que combina el ultrasonido 3D y la realidad aumentada.
Esta tecnología permite a los especialistas ver imágenes holográficas tridimensionales superpuestas al cuerpo del paciente, funcionando de manera similar a la visión de rayos X, lo que podría acelerar la formación de técnicos y facilitar procedimientos clínicos como la colocación precisa de una aguja para una biopsia, según informó el sitio especializado Medical Xpress.
La tecnología fue probada con 18 participantes; nueve de ellos eran especialistas en ecografía y nueve no tenían experiencia previa. Según los resultados, publicados en la revista Nature Communications Engineering, el sistema mejoró significativamente la capacidad de identificar y ubicar objetos en todos los participantes, con un efecto especialmente marcado entre los principiantes, que rindieron casi al nivel de los expertos cuando usaron AR-VIU.
La ecografía funciona mediante ondas sonoras de alta frecuencia que rebotan en los tejidos y regresan al transductor, el dispositivo que capta las ondas y las transforma en señales eléctricas para producir imágenes.
Los datos del escaneo por ultrasonido se comprimen y se transmiten directamente a un motor de gráficos 3D (Unreal Engine) para crear una representación exacta de las estructuras internas sin pérdida de información.
Mediante el uso de un visor de realidad aumentada, el especialista puede observar la anatomía interna proyectada directamente sobre la región objetivo del paciente.
Esto permite que los principiantes alcancen niveles de precisión similares a los de los expertos, reduce el esfuerzo mental necesario para reconstruir cortes bidimensionales en 3D y facilita procedimientos médicos complejos.
“En cuanto a la formación, esto podría hacer que la ecografía sea más intuitiva y comprensible. En el ámbito clínico, podría ser menos laboriosa, más precisa y, además, brindar mayor tranquilidad a los profesionales sanitarios. No tendrían que preguntarse si se les ha escapado algo”, dijo Canan Dagdeviren, profesora asociada de artes y ciencias de los medios de comunicación en el MIT y autora principal del estudio, a Medical Xpress.




