Afectan redadas migratorias al 92% de trabajadores agrícolas de EU
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 9 de agosto de 2026.- Las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) alcanzaron en julio su nivel más alto del segundo mandato del presidente Trump, según datos internos del Departamento de Seguridad Nacional revisados por CBS News.
La agencia registró más de 46 mil arrestos de personas sujetas a deportación por presuntas violaciones migratorias, como ingreso irregular o permanencia tras el vencimiento de visados.
El incremento se produjo mientras la Casa Blanca presionaba para lograr dos mil detenciones diarias en todo el país. En promedio, mil 500 personas ingresaron cada día en custodia de ICE, algunas tras ser detenidas inicialmente por agentes de Aduanas y Protección Fronteriza. En junio, ICE había reportado cerca de 43 mil arrestos, entonces el máximo del periodo.
La agencia mantiene actualmente 68 mil personas detenidas, acercándose al récord de más de 70 mil registrado en enero. El repunte ocurre tras una caída en los arrestos a inicios de año, luego de un operativo en Minneapolis en el que agentes federales mataron a dos ciudadanos estadounidenses, hecho que generó críticas bipartidistas.
Aunque la administración Trump ha reducido las operaciones masivas en ciudades demócratas, ICE ha incrementado acciones discretas en aeropuertos, controles de tráfico y oficinas de registro migratorio, apoyada por nuevos agentes contratados y una mayor colaboración con la Administración de Seguridad en el Transporte, que comparte información sobre viajeros no ciudadanos.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, asumió el cargo esta primavera con la meta de mantener a ICE fuera del foco mediático mientras se ejecuta la promesa presidencial de impulsar la mayor operación de deportación en la historia del país. Sin embargo, recientes incidentes han reavivado el debate nacional sobre las tácticas de la agencia.
En julio, agentes de ICE en Texas y Maine mataron a dos inmigrantes durante intentos de control de tráfico, lo que generó protestas y llevó a suspender temporalmente las paradas vehiculares.
La pausa duró solo 24 horas, tras la intervención del presidente Trump. Las investigaciones continúan a nivel federal y local.
Las detenciones en aeropuertos también han provocado controversia, luego de que videos grabados por viajeros mostraran arrestos cerca de mostradores de facturación. La administración ha ampliado además la población elegible para deportación, incluyendo la reciente cancelación del Estatus de Protección Temporal para más de 300 mil migrantes haitianos, lo que ha generado preocupación en comunidades como Springfield, Ohio.
En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional afirmó que, en el primer año del regreso de Trump al cargo, más de 3 millones de inmigrantes ilegales han abandonado Estados Unidos, incluyendo 2.2 millones de autodeportaciones, y que hasta el 12 de julio se han registrado 985 mil deportaciones y más de un millón de arrestos.
Expertos como Theresa Cardinal Brown, exfuncionaria del DHS, señalan que la estrategia actual de ICE se caracteriza por una expansión significativa de la aplicación de la ley, pero con menos visibilidad pública que en años anteriores. Aun así, sostuvo que la administración “nunca renunció a su objetivo de deportaciones masivas”.




