Urge AFC fortalecer la enseñanza de lectura en las escuelas de NY
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 9 de agosto de 2026.- Los recientes cambios en la política migratoria de Estados Unidos para los visados de estudiante F‑1 podrían generar presiones financieras en universidades que dependen de la matrícula internacional, según un análisis de Fitch Ratings.
La agencia advirtió que una caída sostenida en la llegada de estudiantes extranjeros afectaría de forma desproporcionada los ingresos, ya que este grupo suele pagar matrícula completa y recibe menos ayuda institucional que los estudiantes estadounidenses.
Antes de la modificación normativa, los estudiantes F‑1 podían permanecer en el país mientras mantuvieran su inscripción, bajo el sistema conocido como “duración de estatus”.
A partir de septiembre, la mayoría de los nuevos solicitantes serán admitidos por un máximo de cuatro años, y quienes necesiten más tiempo para completar su carrera, investigaciones o programas de formación deberán solicitar una prórroga federal.
Las reglas también reducen a 30 días el periodo de gracia tras finalizar los estudios e imponen límites adicionales a los cambios de programa académico.
Fitch señaló que incluso una disminución moderada en la matrícula internacional puede debilitar los márgenes operativos y la cobertura del servicio de deuda, debido a los costos fijos de las instituciones. Las universidades con programas extensos de posgrado y STEM, donde la obtención de títulos suele superar los cuatro años, podrían enfrentar gastos adicionales para sostener el reclutamiento en el extranjero.
Las instituciones con 10 a 15 por ciento o más de estudiantes internacionales serían las más expuestas, aunque el impacto dependerá de su flexibilidad financiera.
Fitch destacó que las universidades privadas con calificaciones A y BBB dependen en mayor medida de la matrícula y tasas estudiantiles, que representan más del 77 por ciento de sus ingresos operativos ajustados. En contraste, las instituciones con calificación AAA tienen una exposición mucho menor, cercana al 26 por ciento.
Aun así, Fitch estima que el efecto crediticio a nivel sectorial será limitado, ya que las instituciones con mejor calificación cuentan con fuentes de ingresos diversificadas, una demanda de inscripciones más amplia y suficiente resiliencia para absorber fluctuaciones moderadas en la matrícula internacional.




