El autogol de Infantino
Pese a que se cumplieron 85 años de que nació, el primero de julio, no hubo una mención especial de Federico Campbell Quiroz, cuando se trata de uno de los grandes escritores que tiene México. Mejor desde nuestro punto de vistas, de algunos que están en la palestra. Nacido en 1941 en Tijuana Baja California, fue periodista, editor, ensayista, traductor y narrador. Un hombre que se diversificaba en sus anhelos entre Sonora y el estado donde nació. Campbell pasó alguna parte de su vida, la literaria, en Europa, Italia sobre todo, para quienes sostienen que ésta con sus creadores, influyeron mucho en su periodismo y literatura. Sus libros publicados son varios, Tijuanenses, La clave morse, Padre y memoria, Transpeninsular, entre otros. Pero en las manos tengo La hora del Lobo. Antología de ensayos (Universidad Autónoma de Nuevo León, 2019) conseguido en esas grandes vendimias de libros que hace Paco Ignacio Taibo II en el Monumento. Libro en el que, fascinada, llego al ensayo El arte de injuriar, cuando a nivel mundial se menciona una fea injuria de la senadora uruguaya Celeste Amarilla, al estrella de Francia y del Real Madrid, Kylian Mbappé.
AL AGREDIR A MBAPPÉ POR SU COLOR, LA PARAGUAYA EXHIBIÓ SU FASCISMO
Más amarilla que su apellido se debe de haber puesto la senadora paraguaya que agredió de la manera más infame a partir de la discriminación, al jugador francés Kylian Mbappé, ante la reacción mundial en contra de su ofensa al estrella francés. Su propio gobierno encabezado por Santiago Peña, rechazó el insulto y al señalar que deploraba y rechazaba las palabras de la que se apellida Amarilla, envió un mensaje al presidente francés Emmanuel Macron, el que también condenó el hecho. Se trata la tal amarilla, indudablemente de una fascista para quien los seres negros, como lo exhiben algunos ultraderechistas gringos, son personajes menores que no se deben de tomar en cuenta. Las agresiones discriminatorias contra Mbappé han sido denunciadas en forma permanente, frases que no han podido ser controladas. Como que a la FIFA, pese a lo que dice, no le interesa. Aquí mismo una sola palabreja, puto, que para los machistas es la más insultante, tampoco se ha podido eliminar pese a sanciones.
HAY INJURIAS QUE TIENEN DESTINATARIO. PERO DESPRECIABLE ES DEFINITIVO
Los trabajos presentados en el libro mencionado, son colaboraciones periodísticas, algunas tomadas de la columna Máscara negra que hizo época por los aportes ensayísticos en torno a la literatura, el periodismo y sobre todo, en la personalidad de muchos grandes autores con los que coincidía en una serie de enigmas literarias y filosóficas que sorprendían a sus lectores. En la página 85 se inicia el ensayo que habla de la injuria. Y Campbell advierte al lector de que manera, el escritor ya avezado en el conocimiento de las letras, llega al mecanismo de la injuria con mucha maestría. Y así va mencionando las palabras de uso, a las que se puede llegar que son muchas. El propio Jorge Luis Borges está alertando ante las furias de los escritores , pero claro, muy diferentes a las de la mujer amarilla y como ejemplo es la respuesta que recibió el Nobel Camilo José Cela en su agresión a los homosexuales. Lo pusieron pinto tanto Terenci Moix, como la también española Maruja Torres. Campbell presenta la lista que tenía el escritor Adolfo Castañón para esas injurias, las que se podrían hacer a la abusiva mujer uruguaya, poniéndolas en femenino: “buey, al vil berraco, al parlanchin cotorro, al usurero buitre o hiena, mosca a la mustia, mariposa a la puta, coyote al intermediario, zángano al ocioso, chivo o paloma a la víctima, pavorreal al vanidoso y al soberbio divina garza, cocodrilos sagrados a las eminencias, viejos lobos a los viejos con experiencia, urracas a los avaros, gallinas a los cobardes, en fin, brutos, bestia al imbécil. Otras más engloban la palabra que se le adjudicó a la mujer uruguaya: DESPRECIABLE.




