Libros de ayer y hoy
Nutrido el comité del nuevo partido Somos México, 23 dirigentes que se repartirán de aquí a diciembre los 84 millones de pesos que les dieron. Un golpe político que dan, es ofrecer una parte de su movilización a las mujeres buscadoras. De entrada para presuntamente sensibilizar a una sociedad que los conoce. Muchos de ellos estuvieron en la pasada contienda electoral, enfrentando a Morena. Pero independiente del espacio en el que esos 23 participarán, vale tal vez para ellos, poner en la dirigencia a Guadalupe Acosta Naranjo, aquel del PRD y a Cecilia Soto González, la sonorense que ha pasado por varios partidos de acuerdo al que le pague un puesto en su momento: el PT que la lanzó desde la orden de Carlos Salinas de Gortari, PSRM, PT, PLM PAN, y al parecer hizo trabajos para Morena en la administración anterior a la de Claudia Sheinbaum. Los demás, algunos son conocidos, uno de ellos en la representación del INE, es Emilio Álvarez Icaza cuya trayectoria se sabe y el que no tiene pena, Leonardo Valdez Zurita, de los llamados órganos autónomos, que fue presidente del IFE, y el que legitimó como presidente a Felipe Calderón en 2006. Dada la seriedad que deben de tener los partidos, que mas bien deberíamos de hablar de limpieza, esperamos que estos, ya muy maduros dirigentes, -Cecilia ya se acerca a los 80 o ya los tiene-, hayan cambiado sus enfoques. El pueblo está pagando. Por ello retomo un artículo entre otros que publiqué por esa época acerca de la promoción de la señora Soto, con datos seriamente comprobados. Este lo publicó la revista Forum aquella que apoyó al general Gallado, medio plenamente serio que transitó por más de 20 años. La publicación que daré a conocer, salió en la página 6 del número 30, correspondiente al mes de agosto de 1994.
SU PASADO LA CONDENA
A nadie, como a Cecilia Soto su pasado la condena. Surgida de repente y lanzada al relumbrón político, por padrinos harto poderosos, la Soto ocupa parte de su tiempo en hacer aclaraciones sobre ese pasado e incluso da conferencias -como la del 2 de julio-, para defenderse de presuntos calumniadores que la acusan, dice, de haber militado o militar, para la CIA. Para los que se preguntan donde estuvo la señora Soto en los restantes 45 años de su vida -tiene 46 confesados-, y porqué ahora aparece de sopetón, la respuesta que han dado muchos, es el milagro del dinero público. El suplemento Enfoque del diario Reforma, es muy elocuente en detallar, con pelos y señales, las vicisitudes de la señora Soto que se dice calumniada “por ser mujer”. En el número del 10 de julio, el mencionado suplemento destaca la forma como se supone fue lanzada a la candidatura -previa sugerencia de Los Pinos-, y la intervención de la Secretaria de Gobernación -vía el ex César Augusto Santiago-, para darle cobertura en los medios de comunicación. Frente a la insistente negativa de Soto de haber trabajado para la CIA, dicho diario publicó el curriculum de la candidata ligada al Partido Liberal Mexicano (PLM) organismo de aquella central y el intento que hicieron ella y su marido Patricio Estevez, para obtener los registros en los años ochenta. Ese mismo diario en su página editorial, publicó a fines de junio, una caricatura en la que Soto extiende un enorme dólar en alusión a posible subsidio exterior. Para lograr la aclaración, la candidata del PT, echó mano de la Ley de imprenta.
NO ES LO DURO SINO LO TUPIDO
Aunque borró de su historia personal, 10 años de su vida, el pasado se yergue contra Soto y las preguntas sobre su pertenencia a la CIA, se reiteran en todos los sitios que visita. El diario La Jornada publicó en la primera semana de julio sobre las corrientes Larrouchistas -de Lyndon Larrouche presidente del PLM - y advierte la peligrosidad de unas posiciones que no deben de ser subestimadas. Se menciona la relación de Soto, con ellas. En la revista ¡Viva! -número 234-, se exhibe en la portada una gran interrogante: ¿Cecilia Soto candidata de la CIA en México? que dio pie más tarde a la conferencia del 2 de julio. En ésta se quejó: “Quienes me atacan calumniosamente están poniendo en peligro mi vida, porque así como un loco disparó contra Colosio, lo puede hacer contra mi”. Y ahí la lógica de la candidata resulta genial. Ella puede ocultar su pasado o negarlo, usar un dinero aclarado para su campaña,-PVEM, el PAN, el PRD y el PFCRN, la acusan públicamente-, y mentir sobre sus actos reales, pero ¡ay! de aquel que la exhiba porque es un calumniador, un mentiroso y un probable culpable ante una agresión en su contra. Con esa lógica, solo hay que elogiarla.




