Indicador político
La corrupción chavista y los sismos de Venezuela
Como si no fuera suficiente la tragedia que sufren los hermanos de Venezuela, por los terremotos “gemelos” que azotaron a ese país el 24 de junio, la corrupción del gobierno chavista, los desvíos de los apoyos de la comunidad internacional y la posibilidad de que se presenten pandemias por la situación de insalubridad en algunas zonas, son situaciones que dañan a las víctimas.
A poco más de una semana, el saldo de los sismos con intensidades de 7.2 y 7.5 es terrible, de acuerdo con cifras del Gobierno de Venezuela y de la ONU: 2 mil 595 fallecidos; más de 12 mil 400 lesionados; 12 mil 841 damnificados; entre 50 mil y 68 mil desaparecidos; 189 edificios totalmente destruidos (de los cuales 158 colapsaron en el estado La Guaira); entre 855 y mil edificaciones con daños severos y parciales, mientras que 58 mil 870 estructuras sufrieron algún tipo de afectación en toda las regiones afectadas, como La Guaira, Yaracuy y el área metropolitana de Caracas.
Los daños materiales son incalculables y algunas evaluaciones preliminares las estiman en 6 mil 700 millones de dólares, lo que representa un impacto macroeconómico masivo para el país, que tardará años en recuperarse.
Pero en medio de esta tragedia, el gobierno chavista de la presidenta “encargada” de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha manipulado la información para pretender que su administración actúa con eficacia y transparencia para atender tan enorme emergencia, lo cual es desmentido por la realidad.
LA DENUNCIA DE LOS TOPOS
De acuerdo con su política de apoyar a las naciones hermanas, el gobierno y la sociedad de mexicana, actuaron de manera rápida para acudir en ayuda de Venezuela. Dentro de esta tradición, el especializado Grupo de Topos fue una de las primeras cuadrillas en estar presente en los sitios de derrumbe para ayudar en el rescate de personas bajo los escombros.
Los brigadistas de Topos (divididos en Tlatelolco y Azteca), que desde los terremotos de 1985 en México han realizado rescates en 22 países del mundo, denunciaron presiones políticas de televisoras locales e intentos de politizar la tragedia, además de emitir una alerta por fraudes electrónicos y cuentas falsas que piden dinero o herramientas utilizando su nombre durante las labores de rescate tras los terremotos.
Héctor Méndez, conocido como el "Topo Mayor" y líder de la brigada Topos Azteca, denunció públicamente que medios de televisión locales intentaron presionarlo para emitir declaraciones de agradecimiento dirigidas de forma exclusiva al gobierno de Venezuela.
Méndez estalló en contra de estos actos y exigió respeto a la labor humanitaria, aclarando de forma tajante que ellos no acuden a hacer política, sino a salvar vidas.
Por otra parte, la organización alertó a la comunidad internacional que no están solicitando de manera directa dinero, herramientas ni equipos. Detectaron cuentas falsas creadas por estafadores que buscan lucrar de forma ilegal con la emergencia sísmica. Su movilización fue financiada de forma independiente y con apoyo de aerolíneas como Copa Airlines.
Adicionalmente, reportes en la región de La Guaira expusieron un ambiente complejo para las brigadas internacionales debido al acoso de autoridades, retención de teléfonos celulares y detenciones vecinales de funcionarios locales, como elementos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), bajo acusaciones de intentar sustraer pertenencias y fajos de dinero entre las estructuras colapsadas.
Los rescatistas mexicanos concentran sus mayores esfuerzos en La Guaira, Chacao y el área metropolitana de Caracas y en sus primeras jornadas de trabajo continuo lograron recuperar los cuerpos de nueve víctimas humanas y rescatar a mascotas de los escombros.
CORRUPCIÓN EN LA CONSTRUCCIÓN DE INMUEBLES
Investigaciones de campo y denuncias ciudadanas expusieron que múltiples complejos residenciales construidos durante el chavismo fueron levantados sobre vigas rellenas de anime (poliestireno expandido), capas delgadas de concreto y nula presencia de varillas de acero estructural.
Por otra parte, constructoras aliadas al gobierno edificaron sobre fallas activas y omitieron los estudios técnicos mínimos indispensables, transformando viviendas de interés social en trampas mortales.
Dicho de manera directa, la corrupción y la negligencia del chavismo provocó de manera directa que cientos de inmuebles se desplomaran y provocaran la muerte de venezolanos.
Críticos y analistas señalan que miles de millones de dólares desviados en tramas de corrupción gubernamental debieron destinarse a hospitales de alta complejidad e infraestructura antisísmica.
Exjefes de Estado y de Gobierno integrados en el Grupo IDEA denunciaron que la administración centralizada, encabezada interinamente por Rodríguez, ha monopolizado, bloqueado y condicionado la distribución de asistencia humanitaria internacional.
LENTA, LA AYUDA DEL GOBIERNO VENEZOLANO
La respuesta lenta del gobierno de Delcy Rodríguez ante la tragedia ha sido fuertemente cuestionada por organismos locales e internacionales debido a su falta de preparación logística, pero ella se defiende con el argumento de que “se está politizando la tragedia”, aun cuando la demora en la ayuda en algunas zonas afectadas, es un hecho que desmiente a la mandataria.
En regiones críticamente afectadas como La Guaira, los ciudadanos denuncian retrasos en el retiro de cadáveres, falta de insumos médicos básicos y una total parálisis para iniciar labores de reconstrucción técnica.
La escasez de recursos logísticos del Estado ha obligado a los rescatistas e iniciativas civiles a trabajar entre la censura oficial y el control estricto de las carreteras por parte de las fuerzas de seguridad.
DESVÍO DE APOYOS
El manejo de los recursos y donaciones internacionales en Venezuela ha sido objeto de graves denuncias por desvío, venta ilícita y acaparamiento. Esta problemática histórica se ha agudizado de manera crítica tras la emergencia humanitaria provocada por los terremotos.
Entre los principales desvíos de recursos denunciados, se ubican: comercialización ilegal de insumos donados y su venta en el mercado informal: Ciudadanos en sectores populares de Caracas, como Catia, han reportado la reventa en las calles de productos de higiene, tabletas purificadoras y botellones de agua que llegaron al país como donación internacional.
Organismos de salud, como la Federación Médica Venezolana, han denunciado que cargamentos enteros de insumos médicos enviados por países cooperantes no llegan a las farmacias de los hospitales públicos, abriendo sospechas de desvío hacia circuitos informales o mercados privados de reventa.
Para colmo de males, a pesar de que en Venezuela se requieren alimentos y medicinas, organizaciones políticas y de la sociedad civil denuncian que las fuerzas gubernamentales impiden a las universidades, iglesias y partidos independientes acopiar y distribuir la ayuda de manera autónoma.
Existen videos y reportes que exponen a funcionarios de la Guardia Nacional y cuerpos policiales requisando o reteniendo camiones con insumos de emergencia donados por la comunidad internacional.
Organizaciones de derechos humanos documentan que la entrega de alimentos y kits de supervivencia tras los recientes sismos está siendo condicionada por el respaldo político, restringiendo el acceso a las familias que no están alineadas con las directrices oficiales.
El Estado venezolano centraliza la recepción de la ayuda en puertos y aeropuertos, lo que ha generado críticas globales y solicitudes de sectores internacionales para abrir canales humanitarios libres de obstáculos.
Así como son los comunistas, que todo lo quieren controlar, Delcy Rodríguez, se quiere llevar las medallas de que ella sola sacó adelante a su país de esta tragedia, cuando en realidad la organización del pueblo venezolano y la ayuda internacional son los principales actores de la labor de salvamento. La sociedad civil rebasó a las estructuras del chavismo.
En México, durante los terribles sismos de 1985 y de 2017 ya vimos esa película, de como la corrupción y la lentitud para reaccionar del gobierno afectaron a las víctimas. Una situación similar padece los venezolanos.
Los verdaderos buitres, distinguida señora Delcy Rodríguez, no son quienes señalan las anomalías sufridas por los venezolanos en estos momentos, sino quienes construyeron edificios sin normas anti sísmicas, quienes desvían recursos destinados a las víctimas, quienes desean aprovecharse de la ayuda internacional para destacarla como proveniente del gobierno chavista. Esos son los verdaderos buitres.




