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MANHATTAN, Nueva York, EU, 18 de septiembre de 2026.- “Gracias por la voz, gracias por la mesa. ¿Ahora puedo tener la pluma?”, recordó la vicesecretaria general de Naciones Unidas, Amina Mohammed, durante el último panel del SDG Moment 2026, al defender una participación juvenil que vaya más allá de ser escuchados. La conversación estuvo centrada en la solidaridad intergeneracional y en cómo incorporar a los jóvenes de manera real en la toma de decisiones rumbo a 2030.
Mohammed sostuvo que el compromiso entre generaciones es indispensable para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible y señaló que los jóvenes no deben limitarse a ocupar espacios simbólicos.
“La participación significativa va a significar que ustedes den forma a esas agendas”, afirmó, al reconocer que en muchos casos los jóvenes han estado presentes en las conversaciones, pero no suficientemente involucrados en la implementación.
La vicesecretaria general también recordó que quedan cuatro años para cumplir la Agenda 2030 y afirmó que todavía existe margen para corregir esa brecha. Indicó que la solidaridad debe reflejarse en la forma en que se diseñan políticas, se eligen representantes y se ejecutan las acciones vinculadas con los ODS.
Monica Geingos, defensora de los ODS de Naciones Unidas y presidenta ejecutiva de One Economy Foundation, coincidió en que las generaciones con mayor poder deben ceder espacio.
“Tenemos que hacer espacio. Tenemos que ceder algo de poder, ceder espacio, ceder algunos recursos y realmente permitir que ocurra una toma de decisiones real”, señaló.

Geingos explicó que muchos jóvenes quizá no identifiquen sus problemas cotidianos con los ODS, pero sí reconocen dificultades como el acceso al empleo, la salud, la educación y los efectos de la desigualdad.
“Ellos articulan los ODS en su propio lenguaje”, afirmó, al advertir que estos desafíos no desaparecerán cuando llegue 2030.
La también defensora de los ODS llamó la atención sobre la diferencia de edad entre grandes poblaciones juveniles y quienes ocupan posiciones de liderazgo. Aclaró que la edad por sí sola no define la calidad de un dirigente, pero sostuvo que existe una brecha generacional que debe reducirse para acercar las instituciones a las poblaciones que representan.
En una segunda intervención, Mohammed afirmó que el valor de una persona dentro de una institución no depende únicamente de su edad, sino también de la experiencia que puede aportar.
“No veo viejos y jóvenes. Veo experiencia”, sostuvo, y agregó que quien sea la persona más joven dentro de una sala necesita espacio para expresar “su coraje y su convicción”.

Mohammed cerró con un llamado a no enfrentar los desafíos de manera aislada y destacó el papel de la comunidad y la solidaridad como redes de apoyo, especialmente ante la ansiedad y los problemas de salud mental que observa entre jóvenes.
El panel puso fin a una jornada del SDG Moment 2026 enfocada en acelerar el cumplimiento de los ODS bajo el lema “Together, We Can Get There”, en la recta final hacia 2030.




