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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 10 de julio de 2026.- El campus educativo George Washington en Manhattan se convirtió en el epicentro de la identidad caribeña con la apertura del Festival del Libro y la Cultura Dominicana. Este encuentro, que se extenderá hasta el 12 de julio, convoca a la comunidad hispana para disfrutar de una programación diversa que incluye literatura, teatro, música, artesanía y artes plásticas.
El ministro de Cultura de la República Dominicana, Roberto Ángel Salcedo, extendió una invitación abierta a la ciudadanía, resaltando que el evento es un punto de encuentro no solo para nacionales dominicanos, sino para cualquier persona que valore las tradiciones de esta nación.
"Para nosotros es un mandato, es mandatorio desde el Estado dominicano poder conectar esos valores de la dominicanidad, las tradiciones, la identidad dominicana", afirmó el titular de la cartera cultural durante la jornada inaugural.
La feria representa un esfuerzo por mantener vivas las raíces entre los connacionales radicados en Estados Unidos y las nuevas generaciones nacidas en el exterior. Femaria Santiago, colaboradora de la Dirección de Cultura en el Exterior, enfatizó que el festival actúa como un vehículo para que los jóvenes comprendan su origen.
"Somos una voz cantante donde tratamos de llevar a toda nuestra cultura hispana sus raíces para que no se pierdan".
Además del programa literario, el recinto ofrece actividades pedagógicas como talleres y conferencias, sumado a un pabellón infantil diseñado para integrar a toda la familia en una experiencia cultural completa dentro de Washington Heights, zona que concentra una gran comunidad de origen dominicano.
El compromiso de los organizadores trasciende el entretenimiento, buscando contrarrestar el actual clima político de hostilidad hacia los migrantes mediante la reivindicación de sus aportes y legado. En este sentido, Óscar Tejeda, expositor en el festival, resaltó la labor de incentivar el hábito de la lectura entre los asistentes, destacando que "todos son bienvenidos para leer un libro por primera vez y continuar el hábito, ya que eso refresca la mente".
Con horarios que cubren el fin de semana, el festival se consolida como una plataforma necesaria para asegurar que la herencia cultural no se desvanezca, reafirmando el vínculo resistente de la comunidad migrante con su tierra de origen pese a la distancia.




