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MANHATTAN, Nueva York, EU, 24 de mayo de 2026.- La Avenida C volvió a convertirse este domingo en el corazón cultural del Lower East Side con la edición número 39 del Festival Loisaida, una de las celebraciones comunitarias puertorriqueñas más emblemáticas de Nueva York.
A pesar de la lluvia y las bajas temperaturas, cientos de personas recorrieron el tramo entre las calles 5 y 12 para participar en un evento que cada año marca el inicio no oficial del verano neoyorquino y reafirma la identidad cultural del histórico barrio latino de Manhattan.
Con el lema Our AmeRícan Thing, inspirado en la obra del poeta puertorriqueño Jesús Tato Laviera, el festival apostó por celebrar la experiencia compartida de las comunidades puertorriqueñas, nuyorican, caribeñas e inmigrantes que han moldeado Loisaida durante décadas.
La jornada comenzó con un desfile comunitario encabezado por Batalá NY y acompañado por agrupaciones culturales, teatrales y musicales que avanzaron por la avenida entre tambores, comparsas y bailes.
El escenario principal reunió durante toda la tarde a músicos y artistas de distintos géneros, desde salsa y merengue hasta cumbia-rock y jazz latino. También hubo actividades teatrales en jardines comunitarios, espacios familiares y un bloque artesanal con decenas de creadores locales. La celebración incluyó además la entrega de los premios Viva Loisaida!, que reconocieron a líderes comunitarios y figuras culturales por su aporte al barrio y a la comunidad latina de la ciudad.

Para Alejandro Torres Solís, director ejecutivo y artístico de Loisaida Inc., el festival representa mucho más que una fiesta callejera.
“Loisaida lleva en su nombre la identidad puertorriqueña grabada”, afirmó durante una entrevista realizada en medio de la jornada.
El gestor cultural recordó que fueron las familias puertorriqueñas y latinas quienes transformaron el Lower East Side desde mediados del siglo pasado, organizándose políticamente y reconstruyendo un vecindario que atravesaba abandono y pobreza.
Torres Solís destacó además la importancia de mantener viva la tradición en un barrio cuya composición demográfica ha cambiado drásticamente en las últimas décadas.
“Hoy día esa cifra bajó a menos del 40 por ciento”, señaló sobre la población latina y puertorriqueña del sector. “Es sumamente importante que esta celebración continúe para recordarle a la comunidad y a las nuevas generaciones que seguimos aquí, seguimos contribuyendo y que nuestra cultura es tan importante como nuestra voz política”.
El director también resaltó la capacidad del festival para mantenerse firme incluso frente al mal clima. “Es un festival que se lleva a cabo llueva, truene, haya relámpagos o aviso de huracán”, dijo entre risas. A pesar de las condiciones adversas, el evento logró reunir a organizaciones comunitarias, vendedores de comida y artistas locales que mantuvieron activa la programación durante toda la tarde.
Entre los participantes estuvo Debbie Quiñones, integrante de El Barrio Fuerte, organización que vende artículos inspirados en la cultura puertorriqueña y recauda fondos para programas juveniles en East Harlem.
Para Quiñones, el Festival Loisaida funciona como un espacio profundamente simbólico para la comunidad.
“Este evento ha existido por 39 años y siempre ha sido una celebración de la identidad puertorriqueña”, explicó. También comparó el encuentro con una antesala del Desfile Nacional Puertorriqueño: “Es donde vienes a ver si todavía tienes el look, si todavía tienes el flow”.
Más allá de los conciertos, los puestos de comida y las actividades culturales, el Festival Loisaida volvió a demostrar que sigue siendo uno de los principales puntos de encuentro para la memoria colectiva del Lower East Side. En una ciudad marcada por la gentrificación y los cambios constantes, la celebración reafirmó la permanencia de una comunidad que continúa defendiendo su historia, su identidad y su presencia en Nueva York.




