Arresta NYPD a sospechoso del tiroteo en Coney Island que dejó 8 heridos
MANHATTAN, Nueva York, EU, 8 de julio de 2026.- El antiguo edificio de Pfizer en Midtown Manhattan, actualmente en proceso de conversión a viviendas, no representaría un peligro de colapso total para la zona, aunque las autoridades mantienen evacuaciones y cierres preventivos mientras continúan los trabajos de estabilización e investigación.
El ingeniero civil Edwin Reimon, radicado en Nueva York, señaló que, por lo visto hasta ahora, el problema se concentra en una parte específica de la estructura y no en todo el edificio. “No creo que eso sea una cosa de que haya un colapso en el edificio completo”, afirmó. Según el ingeniero, la medida de cerrar calles y evacuar edificios cercanos responde a un criterio de precaución necesario hasta que se refuerce el área afectada y se determine exactamente qué ocurrió.
La emergencia comenzó luego de que trabajadores del edificio alertaran sobre columnas internas que se habían deformado, lo que obligó a equipos de emergencia a instalar soportes temporales para evitar un colapso parcial.

De acuerdo con la información más reciente de las autoridades, el edificio se encuentra estable y no ha mostrado nuevos movimientos desde la mañana del martes. El alcalde Zohran Mamdani informó que ya fueron instalados apuntalamientos y vigas temporales en los pisos 18 al 23, y que las medidas de emergencia se extenderán desde el piso nueve hasta la parte superior de la torre de 37 pisos.
Para Reimon, el procedimiento adecuado en una situación así es precisamente colocar una estructura temporal para sostener la carga que tenía la columna afectada. Ese refuerzo permite que los investigadores entren al edificio con mayor seguridad y evalúen la causa del daño. Aunque reconoció que “siempre hay riesgo” cuando una columna se deforma, el ingeniero insistió en que el escenario más probable no sería la caída total del edificio, sino un posible daño localizado si no se hubiera actuado a tiempo.
La explicación coincide con lo informado por Ahmed Tigani, comisionado del Departamento de Edificios de la ciudad de Nueva York, quien indicó que, aunque la situación fue considerada seria y peligrosa inicialmente, había poca probabilidad de que toda la estructura colapsara. Si alguna parte del edificio cedía, el escenario más probable habría sido un colapso localizado.
El Departamento de Bomberos reportó en un inicio dos columnas deformadas y varios pisos con hundimientos, lo que llevó a establecer un perímetro de seguridad.
Las órdenes de evacuación siguen vigentes para cuatro edificios cercanos y para el antiguo complejo de Pfizer, además de una orden parcial de desalojo para un restaurante de la zona.
Algunas calles ya fueron reabiertas, pero las calles 42 y 43, entre la Segunda y la Tercera Avenida, continúan cerradas al tráfico vehicular.
El edificio forma parte de un ambicioso proyecto de MetroLoft para convertir el antiguo complejo corporativo de Pfizer en aproximadamente 1,600 apartamentos, con piscina en la azotea, gimnasio y locales comerciales.
La empresa desarrolladora atribuyó el daño estructural al aumento de peso generado por la ampliación de unos 15 pisos superiores, desde el piso 22. Para Reimon, ahora lo importante es esperar el resultado de la investigación técnica. “Hay que tener precauciones porque no se sabe exactamente qué ha pasado”, dijo. “Pero esas precauciones estaban bien tomadas”.




