Advierte Nueva Jersey sobre riesgo de ingestión de combustibles
NEW BRUNSWICK, Nueva Jersey, EU, 02 de julio de 2026.- El impacto de la ola de calor extrema que golpea a Nueva Jersey esta semana se percibió directamente entre quienes trabajaron al aire libre durante la celebración Rev, White & Blue en el campus de Rutgers-New Brunswick, donde las temperaturas alcanzaron entre 102 y 103 grados Fahrenheit este jueves.
Alejandro Centeno, encargado del estacionamiento del evento, describió la jornada como extremadamente calurosa.
“Muy cálido”, dijo Centeno, quien explicó que se las ingenió con lo que tenía a la mano para sobrellevar el calor: agua y refrescos fríos distribuidos en su puesto, además de mojarse las manos, el cuello y el torso constantemente.
“Es muy importante mantenerse hidratado, porque la temperatura está insoportable”, afirmó a Quadratín Hispano.

Los organizadores de Rev, White & Blue, a cargo de RevolutionNJ y Rutgers, reforzaron durante toda la jornada los mensajes de prevención: cada cinco minutos, los portavoces emiten anuncios recordando a los asistentes la ubicación de los puntos de hidratación y las zonas de enfriamiento habilitadas en el recinto.
“Tenemos estaciones de enfriamiento, estaciones de hidratación y personal médico de emergencia adicional en caso de que alguien lo necesite”, dijo Sarah Curiton, representante de la Comisión Histórica de Nueva Jersey y copresidenta de Revolution NJ, a Quadratín Hispano.
Curiton añadió que edificios del campus funcionaron como refugios para quienes sentían demasiado calor.

Carrie Fellows, directora ejecutiva de Crossroads of the American Revolution National Heritage Area y también copresidenta de Revolution NJ, coincidió en que, pese a que el termómetro marcó por encima de los 100 grados, las personas continúan llegando al evento.
“Ha sido un día absolutamente hermoso. Aunque estamos a 100 grados, hemos tenido esta brisa maravillosa que creo que nos salvó”, afirmó Fellows, quien atribuyó a Rutgers y al equipo organizador del evento el trabajo conjunto para maximizar la comodidad de los asistentes bajo las circunstancias climáticas.
Entre los asistentes, un método de enfriamiento improvisado también se hizo visible a lo largo del día: decenas de personas llevaban trapos de tela azul humedecidos alrededor del cuello, cara y hombros, una técnica casera para bajar la temperatura corporal mientras recorrían los puestos y actividades al aire libre bajo el sol directo.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS), a través de su oficina de Filadelfia/Mount Holly, mantiene un aviso de calor extremo para la región desde el miércoles y hasta el sábado, con máximas previstas de entre 95 y 105 grados en la mayor parte del territorio y un índice de calor —la sensación térmica real— de entre 100 y 110 grados.
Jueves y viernes son, según el organismo, los días más peligrosos del evento. Uno de los mayores riesgos, advirtió el NWS, es la falta de alivio nocturno: las mínimas apenas bajarán a un rango de 70 a 80 grados, lo que impide que viviendas y edificios se enfríen entre un día y otro, un factor que, según el organismo, agrava el impacto acumulado del calor sobre la salud.
El Departamento de Protección Ambiental de Nueva Jersey (NJDEP), a través de su programa Heat Hub, define una ola de calor como tres o más días consecutivos con temperaturas de 90 grados o más, y recomienda a la población buscar espacios con aire acondicionado, ya sea en casa o en un centro de enfriamiento habilitado, en caso de no contar con ese servicio en el hogar.
El organismo, citando pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), aconseja a quienes trabajan o realizan actividad física al aire libre beber ocho onzas de agua cada 15 o 20 minutos para evitar la deshidratación. Las autoridades estatales habilitaron una línea de información —el 211— y un directorio por condado para ubicar el centro de enfriamiento más cercano.
La Asociación de Empresas de Servicios Públicos de Nueva Jersey (NJUA) sumó recomendaciones adicionales para aliviar la presión sobre la red eléctrica durante el pico de demanda, entre ellas cerrar persianas durante las horas de mayor calor y usar ventiladores de techo o portátiles para mejorar la circulación de aire.
La organización recordó además que el estado permanece bajo advertencia de sequía, con la totalidad de su territorio en algún grado de sequía severa o extrema, según el Monitor de Sequía de Estados Unidos.
La emergencia por calor no se limita a Nueva Jersey. Ciudades vecinas como Filadelfia declararon una emergencia de salud por calor vigente hasta el sábado por la noche, mientras que Newark registró temperaturas de tres dígitos este jueves, de acuerdo con reportes meteorológicos regionales. El récord histórico de temperatura máxima en Nueva Jersey es de 110 grados Fahrenheit, registrado en Runyon el 10 de julio de 1936, durante una de las olas de calor más letales en la historia de Estados Unidos.
Las autoridades estatales insistieron en que el riesgo no termina con el pico de temperatura del fin de semana: el NWS recomendó a los residentes seguir utilizando los centros de enfriamiento incluso después de que bajen las temperaturas, ya que el calor acumulado en las viviendas puede persistir varios días adicionales.




