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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de mayo de 2026.- El conflicto entre Ucrania y Rusia comenzó a perfilar un nuevo escenario para las guerras del futuro, marcado por el uso creciente de robots y drones en operaciones de combate.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, afirmó recientemente que las fuerzas de su país lograron avanzar sobre territorio enemigo mediante sistemas no tripulados, mientras compañías militares aceleran el desarrollo de tecnología basada en inteligencia artificial para el campo de batalla.
Junto al avance de estas operaciones, las empresas UFORCE y Anduril Industries ampliaron sus capacidades con drones terrestres, marítimos y aéreos. De acuerdo con Rhiannon Padley, directora de alianzas estratégicas de UFORCE en Reino Unido, la compañía participó en más de 150 mil misiones de combate desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
Al mismo tiempo, Anduril realizó pruebas con aeronaves sin piloto e incorporó sistemas de inteligencia artificial capaces de ejecutar fases autónomas durante ataques militares.
Por otra parte, el gobierno de Estados Unidos impulsa una estrategia para ampliar el uso de inteligencia artificial dentro de sus fuerzas armadas, mientras China incrementa el desarrollo de tecnología militar automatizada, de acuerdo con evaluaciones del Departamento de Defensa estadounidense.
Frente a ese escenario, los especialistas de RAND Europe y Brookings Institution consideran probable que los enfrentamientos entre sistemas robóticos se vuelvan habituales en tierra, mar y aire. Aun así, organizaciones como Amnistía Internacional mantienen alertas sobre los riesgos éticos y legales asociados a delegar decisiones letales en sistemas autónomos.




