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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de mayo de 2026.- La Justicia de Bolivia suspendió el inicio del juicio contra el expresidente Evo Morales y ratificó la orden de captura en su contra, luego de que no acudiera a la audiencia programada en Tarija por un caso de presunta trata agravada de una menor.
El fiscal del caso, Luis Gutiérrez, informó que el proceso permanecerá detenido hasta que Morales comparezca voluntariamente o sea presentado por la fuerza pública. Además, el Poder Judicial confirmó su condición de rebelde, vigente desde enero de 2025, y renovó las medidas de arraigo y aprehensión.
La Fiscalía acusa al exmandatario de haber mantenido una relación con una adolescente de 15 años durante su gestión presidencial y de haber tenido una hija con ella. De acuerdo con el expediente, los padres de la menor habrían recibido beneficios a cambio de consentir la relación. La madre de la joven también enfrenta cargos dentro del mismo proceso.
Morales, quien gobernó Bolivia entre 2006 y 2019, permanece desde hace meses en el Chapare, región cocalera considerada su principal bastión político, donde seguidores y sindicatos campesinos mantienen vigilias para impedir una eventual detención policial.
La defensa del exmandatario aseguró que no asistió a la audiencia debido a supuestas irregularidades en la notificación judicial. Su abogado, Wilfredo Chávez, sostuvo que la citación fue emitida mediante edictos y no enviada al domicilio registrado de Morales.
El líder del Movimiento al Socialismo ha rechazado las acusaciones y sostiene que enfrenta una persecución política. En mensajes difundidos en redes sociales, pidió un proceso imparcial y autónomo.
El caso ocurre en medio de una fuerte disputa interna dentro del oficialismo boliviano. Morales mantiene un abierto enfrentamiento político con el presidente Luis Arce, de cara a las próximas elecciones nacionales.




