Reporta Cuba un nuevo apagón nacional por colapso eléctrico
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 6 de julio de 2026.- La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) emitió un aviso ante la posible expansión de olas de calor marinas, estimando que estos fenómenos podrían alcanzar hasta el 40 por ciento de la superficie oceánica global durante el presente año.
Los datos del organismo señalan que, hacia el mes de mayo, el 28 por ciento de los mares ya presentaba temperaturas superiores a los registros habituales, con puntos críticos localizados en el océano Pacífico, el mar Mediterráneo y el Atlántico. La intensificación del fenómeno climático conocido como El Niño figura como el factor principal que impulsa el calentamiento de las aguas y la alteración de los patrones atmosféricos.
El modelo meteorológico predice un fortalecimiento progresivo de El Niño para el otoño, con una probabilidad del 63 por ciento de que las temperaturas superficiales excedan en 35.6 grados Fahrenheit el promedio histórico. Esta alteración climática, según precisó la NOAA, conlleva consecuencias directas para Estados Unidos, tales como inviernos más cálidos, condiciones secas y una mayor recurrencia de ciclones tropicales en el Pacífico que elevan el riesgo de inundaciones costeras.
Además de las advertencias oficiales, estudios de organizaciones como Climate Central confirman que los periodos de niveles extremos en los mares se han triplicado desde 1970, vinculando directamente la actividad humana con la actual inestabilidad del nivel del agua.
La persistencia del calentamiento en los ecosistemas marítimos representa una amenaza constante que requiere medidas drásticas en la reducción de la contaminación global. Los expertos destacan que la frecuencia de estos eventos no es un hecho aislado, sino parte de una tendencia vinculada al cambio climático que afecta la seguridad de las regiones litorales.
Mientras la vigilancia científica continúa sobre el comportamiento de los océanos, las proyecciones indican que los riesgos por inundaciones y tormentas seguirán escalando conforme las temperaturas sigan superando los parámetros normales establecidos durante las últimas décadas.




