Desata polémica personaje peruano por su gran parecido al Dr. Simi
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 6 de agosto de 2026.- El asteroide 99942 Apophis, considerado uno de los objetos cercanos a la Tierra más estudiados por la comunidad científica, realizará un acercamiento excepcional a nuestro planeta el 13 de abril de 2029. Aunque su trayectoria lo llevará a una distancia menor que la órbita de los satélites geoestacionarios, las agencias espaciales han confirmado que no existe riesgo de impacto.
De acuerdo con información de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la NASA, Apophis tiene un diámetro aproximado de mil 215 a mil 230 pies y pasará a unas 19 mil 635 millas de la superficie terrestre, un evento que ocurre con un asteroide de ese tamaño apenas una vez cada cinco mil a 10 mil años.
Durante el sobrevuelo, la gravedad de la Tierra modificará ligeramente su órbita y su rotación, lo que representa una oportunidad única para estudiar la estructura interna de estos cuerpos celestes.
Nuevos mapas de visibilidad difundidos por Space.com indican que cerca del 90 por ciento de la población mundial podrá observar el fenómeno, siempre que las condiciones meteorológicas y la contaminación lumínica lo permitan.
El asteroide será visible durante aproximadamente siete horas como un punto brillante que se desplazará lentamente por el cielo, sin presentar el aspecto de un meteorito. Alcanzará su máximo brillo alrededor de las 20:35 GMT y su mayor acercamiento a las 21:45 GMT del 13 de abril de 2029.
El encuentro también será aprovechado por misiones espaciales. La ESA desarrolla la misión Ramses, diseñada para acompañar al asteroide antes y durante el sobrevuelo, mientras que la NASA enviará la misión OSIRIS-APEX para estudiar los cambios provocados por la interacción gravitacional con la Tierra.
Además, una investigación publicada en The Planetary Science Journal advierte sobre una remota posibilidad de que fragmentos de basura espacial ubicados en la órbita geoestacionaria impacten a Apophis durante su paso. Los investigadores señalan que un choque de este tipo no alteraría significativamente la trayectoria del asteroide, aunque sí podría afectar las observaciones científicas previstas para 2029.




