Conoce los eventos astronómicos que marcarán el cielo de mayo
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 2 de mayo de 2026.- Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) reveló que el polvo desértico en la atmósfera retiene aproximadamente el doble de calor de lo que estimaban los modelos climáticos actuales.
Aunque este polvo sigue teniendo un efecto global de enfriamiento al reflejar parte de la luz solar, los científicos advierten que también actúa como una especie de manta que atrapa el calor en la atmósfera.
La investigación indica que este impacto térmico equivale a cerca del 10 por ciento del calentamiento generado por el dióxido de carbono emitido por actividades humanas, una cifra superior al cinco por ciento calculado previamente.
Según el estudio publicado en la revista Nature Communications, los investigadores combinaron datos satelitales, mediciones aéreas y simulaciones climáticas para obtener una estimación más precisa.
El científico atmosférico Jasper Kok explicó que “Mejorar la forma en que los modelos representan el calentamiento causado por el polvo podría ayudar a mejorar tanto los pronósticos del tiempo como las proyecciones climáticas”.
De acuerdo con el informe de la UCLA, regiones con mayor presencia de polvo podrían experimentar temperaturas más altas, mayor evaporación y cambios en los patrones de lluvia, especialmente en zonas cercanas a desiertos como el Sahara, Medio Oriente y Asia oriental.
El estudio también señala que el polvo puede enfriar o calentar el planeta dependiendo de factores como su tamaño y concentración.
“El polvo atmosférico atrapa alrededor de un cuarto de vatio por metro cuadrado de calor al absorber y dispersar la radiación térmica emitida por la Tierra, comparable a aproximadamente una décima parte del efecto de calentamiento producido por el dióxido de carbono emitido por todas las actividades humanas”, afirmó Kok.
Los expertos resaltan que los modelos climáticos siguen siendo confiables, aunque incorporar estos hallazgos permitirá afinar sus resultados y comprender mejor la evolución del cambio climático.




