Prohíbe EU uso de información confidencial en apuestas
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de mayo de 2026.- El Servicio Meteorológico Nacional enfatizó este jueves la importancia de permanecer en áreas seguras para evitar los peligros del agua y el viento durante el paso de un huracán. Ante la proximidad de la temporada, las autoridades advierten que los efectos de estos fenómenos no se limitan a la franja costera, pues las inundaciones tierra adentro suelen provocar un alto número de fatalidades incluso a cientos de millas del litoral.
La protección contra los vientos intensos requiere desplazarse a habitaciones interiores que no tengan ventanas. En edificios de varios pisos, resulta vital mantenerse en los niveles más bajos debido a que la fuerza del viento se incrementa con la altura. En casos de emergencia extrema, cubrirse con un colchón o utilizar un casco puede proporcionar una capa adicional de resguardo frente a los escombros que vuelan por el aire.
Respecto a las inundaciones, la recomendación principal consiste en trasladarse a terrenos elevados de manera inmediata si se detecta una marejada ciclónica o crecidas repentinas. En la situación de que el agua ingrese a la residencia, los ocupantes deben subir al nivel más alto disponible. Si el último piso de la vivienda se vuelve peligroso, la instrucción oficial es subir al techo y llamar al 911 para solicitar auxilio.
Conducir durante una tormenta representa una de las causas de muerte más comunes en estos eventos. Apenas un pie de agua es suficiente para arrastrar un vehículo, además de que las carreteras sumergidas pueden presentar daños estructurales ocultos. Los expertos insisten en no tomar atajos durante los procesos de evacuación, ya que estas rutas suelen ser las primeras en quedar bloqueadas por deslizamientos o cables eléctricos derribados.
Mantener activas las Alertas de Emergencia Inalámbricas en los dispositivos móviles es esencial, puesto que los huracanes pueden intensificarse con rapidez en cuestión de horas. Atender las indicaciones de los funcionarios locales y respetar las barreras establecidas garantiza una respuesta coordinada que salva vidas en los momentos más críticos del temporal.
El monitoreo constante de los pronósticos permite anticipar cambios en la trayectoria de la tormenta que podrían modificar el nivel de riesgo en zonas que inicialmente se consideraban seguras. La vigilancia debe mantenerse hasta que las autoridades confirmen que el peligro ha pasado totalmente y que el retorno a las actividades habituales no representa una amenaza para la integridad física de la población.




