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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 12 de agosto de 2026.- El presidente Donald Trump cuestionó el nuevo impuesto a las viviendas de uso ocasional de Nueva York y planteó la posibilidad de que el gobierno federal intervenga legalmente para impedir su aplicación.
En un mensaje publicado el martes 11 de agosto, Trump calificó el llamado impuesto pied-à-terre como un peligroso experimento y advirtió que provocará una salida de contribuyentes de la ciudad hacia estados como Florida y Texas. También afirmó que podría ocasionar una ruina financiera y criticó el cobro por congestión vigente en Manhattan.
El pronunciamiento de Trump se produjo poco después de que un juez de la Corte Suprema estatal en Staten Island ordenara suspender temporalmente la implementación del nuevo impuesto pied-à-terre de Nueva York.
La medida fue aprobada como parte del presupuesto estatal 2026-2027 y establece un recargo anual para determinadas viviendas que no son la residencia principal de sus propietarios. El gravamen se enfoca en propiedades residenciales de alto valor, con un umbral de 5 millones de dólares bajo las reglas iniciales.
La administración del alcalde Zohran Mamdani y la gobernadora Kathy Hochul han señalado que el impuesto podría generar aproximadamente 500 millones de dólares anuales para las finanzas de Nueva York.
Un análisis de la Contraloría de la ciudad estimó previamente que la recaudación podría ubicarse entre 340 y 510 millones de dólares, dependiendo de las exenciones, apelaciones y aplicación del programa.
El debate se intensificó después de la decisión del juez de Staten Island. La ciudad apeló la decisión, por lo que el litigio continúa mientras avanza el proceso de aplicación del nuevo recargo.




