Reduce fármaco experimental riesgo de recurrencia en cáncer de mama
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 14 de diciembre de 2025.- Un estudio internacional encabezado por UCLA mostró que giredestrant, administrado como tratamiento adicional en cáncer de mama temprano HR positivo y HER2 negativo, redujo de forma significativa el riesgo de recurrencia en comparación con las terapias hormonales estándar.
Según un comunicado del equipo investigador, el fármaco, aún en fase experimental, actúa como antagonista y degradador del receptor de estrógeno y apunta a convertirse en una nueva opción para el subtipo de cáncer de mama más común, que representa cerca del 70 por ciento de los casos y suele diagnosticarse en etapas iniciales.
Los resultados fueron presentados en el Simposio de Cáncer de Mama de San Antonio por el investigador principal, el doctor Aditya Bardia, profesor de medicina en UCLA.
“Este es un avance muy significativo y, considerando su alcance, quizá uno de los desarrollos más importantes en los últimos años para la enfermedad con receptor hormonal positivo”, señaló Bardia. “Durante décadas, tamoxifeno e inhibidores de aromatasa han sido las terapias endocrinas estándar y estos hallazgos muestran una mejora clara con giredestrant. Tiene el potencial de transformar la práctica clínica para una gran proporción de pacientes con cáncer de mama”.
De acuerdo con el informe, muchos pacientes reciben cirugía seguida de terapia endocrina durante al menos cinco años, aunque hasta un tercio experimenta recurrencias y dificultad para tolerar los tratamientos actuales.
El ensayo clínico fase III lidERA incluyó a cuatro mil 170 participantes que fueron asignados a giredestrant o a terapias estándar durante un periodo de hasta cinco años. Tras un seguimiento medio de 32,3 meses, los investigadores encontraron que quienes recibieron giredestrant tuvieron una reducción del 30 por ciento en la recurrencia o progresión de la enfermedad invasiva. También se registró una disminución del 31 por ciento en metástasis a distancia.
Los efectos secundarios fueron similares entre grupos y en su mayoría leves. Bardia afirmó que, si estos resultados se consolidan, podrían representar el primer gran cambio en la terapia endocrina adyuvante en más de 25 años.


