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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 22 de junio de 2026.- Un medicamento desarrollado por investigadores de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) para ayudar a la recuperación del corazón después de un infarto también podría favorecer la reparación de los riñones dañados.
El hallazgo, publicado en la revista Cell Stem Cell, muestra que el fármaco AD-NP1 mejoró la regeneración del tejido renal y redujo la formación de cicatrices en pruebas realizadas con ratones. Los científicos identificaron que una proteína llamada ENPP1, producida por los riñones lesionados, interfiere en la producción de energía celular y dificulta la recuperación del órgano.
El equipo de investigación descubrió que bloquear la acción de ENPP1 permite que las células cercanas a la zona dañada se reparen con mayor eficacia.
Según el comunicado, los investigadores analizaron muestras de pacientes con enfermedad renal crónica y encontraron niveles elevados de esta proteína en comparación con tejidos sanos. Posteriormente realizaron experimentos en ratones con daño renal y observaron que aquellos incapaces de producir ENPP1 mostraban una recuperación más rápida y mejores indicadores de función renal. Cuando los científicos administraron AD-NP1 a animales con lesiones renales, detectaron mejoras en apenas una semana y una reducción significativa del tejido cicatricial.
“Estos animales tuvieron un resultado mucho mejor. Sus riñones no estaban tan dañados y las células renales se estaban multiplicando más”, explicó Arjun Deb, profesor de Medicina y Biología Molecular de UCLA y autor principal del estudio. El investigador añadió que “descubrimos que los mismos mecanismos que observamos en el corazón también eran aplicables al riñón”.
De acuerdo con el boletín, AD-NP1 es un anticuerpo monoclonal diseñado para bloquear específicamente la proteína ENPP1. El medicamento ya recibió la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) para iniciar ensayos clínicos de fase 1 en humanos enfocados en enfermedades cardíacas, y los investigadores esperan ampliar esas pruebas al tratamiento de lesiones renales.




