Identifican una defensa celular en personas mayores de 110 años
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 23 de agosto de 2026.- Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina de Baylor, en Estados Unidos, realizó un estudio en el que desarrolló el fármaco CS18, medicamento al que las células tumorales podrían no ser resistentes.
El desarrollo del fármaco experimental CS18 ha demostrado ser capaz de interrumpir las defensas de las células tumorales y revertir su resistencia a las terapias oncológicas convencionales.
El estudio, publicado en la revista científica Science Advances y en la red oficial de blogs de la Facultad de Medicina de Baylor, abre una vía prometedora para combatir la recaída terapéutica atacando el centro de control, pues cuando los pacientes con cáncer sufren una recaída, suele deberse a que las células malignas activan vías biológicas compensatorias para sobrevivir a la toxicidad del tratamiento. El fármaco CS18 aborda este problema atacando un centro de control molecular específico.
Los científicos probaron el fármaco en laboratorio y en modelos animales frente a múltiples variantes oncológicas agresivas, como cáncer de mama triple negativo, cáncer de ovario, adenocarcinoma y carcinoma de células escamosas de pulmón, y leucemia mieloide aguda.
Al combinar CS18 con terapias comunes de la práctica clínica (como los inhibidores de PARP o el fármaco osimertinib), se logró eliminar los tumores de manera más eficaz.
"La resistencia terapéutica es uno de los principales obstáculos para lograr tratamientos oncológicos eficaces y duraderos", explicó el autor principal de esta investigación y profesor de Hematología y Oncología, y de Biología Molecular y Celular en el citado centro académico, el doctor Weei-Chin Lin.
Además, explicó que, de todos los interruptores biológicos de TopBP1, el interruptor BRCT7/8 interactúa con varios reguladores clave del crecimiento del cáncer, incluidos MIZ1, un supresor del gen MYC, impulsor del cáncer; la proteína mutada p53, que puede adquirir funciones que promueven el cáncer; y PLK1 y CIP2A, proteínas que ayudan a las células cancerosas a sobrevivir y dividirse.
"En conjunto, estas diversas funciones posicionan a TopBP1-BRCT7/8 como una diana prometedora para la intervención", destacó.




