Relacionan epigenética y microbioma con el autismo infantil
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 23 de agosto de 2026.- Cuidar la salud cardiovascular no implica seguir dietas restrictivas ni eliminar por completo la sal, sino adoptar hábitos de alimentación que contribuyan al buen funcionamiento del corazón. Entre las principales recomendaciones se encuentra priorizar alimentos frescos y reducir el consumo de productos industrializados, debido a que suelen contener cantidades elevadas de sodio, azúcares y grasas poco saludables.
Así lo explicó la Mtra. Delia Guadalupe Estrada Palafox, directora del Departamento Académico de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), quien destacó que:
"Cuidar el corazón no significa seguir una dieta restrictiva, sin sodio o sin sabor, sino hacer de los alimentos frescos la base de la alimentación".
La especialista señaló que la alimentación tiene relación con factores como la presión arterial y los niveles de colesterol y triglicéridos, por lo que recomendó mantener un patrón alimentario variado y equilibrado.
Uno de los aspectos que requiere mayor atención es el consumo de sodio. Aunque este mineral es necesario para el organismo, su ingesta suele superar las cantidades recomendadas.
El sodio no solo proviene de la sal añadida durante la preparación de los alimentos, sino también de productos como embutidos, sopas instantáneas, botanas, aderezos, salsas comerciales, comidas preparadas y algunos quesos.
La alimentación puede incluir verduras, frutas, leguminosas, cereales integrales, nueces, semillas y pescado, alimentos que aportan fibra, vitaminas, minerales, antioxidantes y grasas saludables. Entre las opciones mencionadas se encuentran las verduras de hoja verde, jitomate, frutos rojos, avena, frijoles, lentejas, salmón, sardinas, nueces y semillas de chía.
Estrada Palafox también recomendó sustituir grasas saturadas presentes en carnes procesadas, alimentos fritos y algunos productos de repostería por fuentes de grasas insaturadas, como aceite de oliva, aguacate, semillas y frutos secos.
Entre las medidas que pueden incorporarse a la rutina están cocinar con mayor frecuencia en casa, preferir agua natural sobre bebidas azucaradas, utilizar especias para sazonar los alimentos y revisar las etiquetas nutrimentales. Elegir productos sin el sello de advertencia Exceso de sodio puede ayudar a reducir su consumo.
La especialista agregó que la prevención cardiovascular también requiere actividad física, descanso adecuado, manejo del estrés y evitar el tabaco. Asimismo, recomendó realizar revisiones médicas periódicas para vigilar indicadores como glucosa, colesterol y triglicéridos.
“Son las pequeñas decisiones diarias como agregar una porción extra de verduras, elegir una colación con fruta y nueces o preparar más comidas en casa, las que construyen una mejor salud cardiovascular”, señaló.




