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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 8 de agosto de 2026.- Ante el brote de ciclosporiasis investigado en Estados Unidos, las autoridades sanitarias mantienen recomendaciones para reducir el riesgo al consumir frutas y verduras, mientras continúa la investigación de un vínculo con lechuga iceberg triturada.
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) informó que el brote está relacionado con determinadas presentaciones de lechuga iceberg triturada procedente de México y servida en restaurantes Taco Bell de varios estados. La investigación permanece abierta.
Para los consumidores que buscan reducir el riesgo, una de las opciones más seguras es consumir frutas y verduras cocinadas. El calentamiento adecuado puede destruir el parásito Cyclospora cayetanensis, responsable de la enfermedad.
También pueden considerarse frutas con cáscara que se retira antes de comer, como plátanos, aguacates y piñas. En estos casos, es importante evitar que la parte exterior del alimento o los utensilios utilizados para pelarlo contaminen la pulpa.
Entre los productos frescos, aquellos con superficies firmes y que pueden lavarse y frotarse, como zanahorias, pepinos, papas y algunos melones, permiten retirar parte de los contaminantes presentes en la superficie. Sin embargo, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) advierten que lavar los productos reduce, pero no elimina completamente, el riesgo de infección.
Los consumidores también pueden optar por productos enlatados o alimentos que serán cocinados antes de su consumo. En el caso de los congelados, el procesamiento comercial puede ofrecer ventajas adicionales, aunque no debe interpretarse como una garantía absoluta.
La FDA recomienda lavar las frutas y verduras bajo agua corriente antes de consumirlas, retirar las hojas exteriores de las verduras de hoja y limpiar los utensilios y superficies utilizados durante la preparación.
La lechuga no debe evitarse de manera generalizada. La recomendación principal es revisar los retiros y alertas oficiales y no consumir productos específicamente identificados por las autoridades.
La ciclosporiasis puede causar diarrea, cólicos abdominales, náuseas, pérdida de apetito y fatiga. La infección ocurre al ingerir alimentos o agua contaminados con el parásito.




