Genera caos vial accidente con 3 vehículos en Ruta 1 de NJ
FILADELFIA, Pensilvania, Filadelfia, EU, 23 de junio de 2026.- Antes de que el árbitro pitara el inicio del partido entre Colombia y la República Democrática del Congo en el Estadio Akron, el centro de Filadelfia ya era territorio colombiano.
En el Tradesman’s PHL, decenas de hinchas colombianos llenan cada rincón con camisetas amarillas, banderas y la energía de quienes saben que su selección está a un paso de sellar el pase a la siguiente ronda del Mundial 2026.
Las pantallas del local muestran los grupos, hay banderas de distintos países latinoamericanos colgando del techo, recordando que este Mundial ha convertido los bares del noreste estadounidense en puntos de encuentro de toda la diáspora hispanohablante. Pero esta noche, el amarillo mandaba.

La euforia tenía también su cuota de atención táctica. En el otro partido del Grupo K, Portugal venció 5-0 a Uzbekistán con un doblete de Cristiano Ronaldo, colocándose al frente del grupo por diferencia de goles.
El dato que circula entre los hinchas es que Colombia necesita ganar para asegurar su clasificación esta misma noche.
La República Democrática del Congo llegaba con la moral alta tras empatar 1-1 ante Portugal —resultado que le dio su primer punto histórico en una Copa del Mundo.
En los corrillos del Tradesman’s, más de un hincha reconocía que el Congo no vendría a regalarse.
En el bar hay hinchas llegados desde distintos rincones de Colombia que comparten mesas, canciones y predicciones, con la réplica inflable de la Copa del Mundo colgando del techo como símbolo del sueño colectivo.




