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TRENTON, Nueva Jersey, EU, 24 de julio de 2026.- "La mente se queda atrapada entre la esperanza de un milagro y el dolor de la pérdida, lo que agota física y mentalmente a niveles extremos", así define la psicóloga Emily Navarro el duelo que viven las personas que aún esperan hallar los cuerpos de sus familiares debajo de los escombros tras el doblete sísmico de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurrido en Venezuela el pasado 24 de junio.
La experta explicó en entrevista con Quadratín Hispano que los venezolanos que esperan hallar a sus familiares viven un duelo ambiguo que define como complejo, por lo que recomienda aferrarse al apoyo de amigos y de la comunidad y no atravesar la espera en soledad.
"Hay que permitirse momentos de descanso mental. No eres un mal familiar si por un par de horas decides distraerte para recargar fuerzas. Hay que acompañar esa angustia día a día, centrándose solo en lo que se puede controlar en el presente", subrayó la psicóloga venezolana.
Y es que, a un mes de los devastadores terremotos del 24 de junio, decenas de familias en el estado La Guaira continúan buscando los cuerpos de sus seres queridos entre los escombros, enfrentando retrasos oficiales, falta de maquinaria e incertidumbre en la morgue.
Por otro lado, la especialista explicó que quienes perdieron a familiares hace un mes en los terremotos todavía se encuentran en una fase de shock.
"Ellos se encuentran en una fase de shock adaptativo o dolor muy agudo. Un mes es muy poco tiempo para asimilar una pérdida así. Hay días en los que la persona se levanta sintiendo que fue solo una pesadilla, o siente una culpa enorme por hacer cosas cotidianas como comer o trabajar, pensando: ‘¿Cómo voy a disfrutar si mi familiar ya no está?’. Es una montaña rusa emocional totalmente normal ante esta situación", precisó la experta.
También resaltó que esto se combina con síntomas físicos. "Es común sentir un cansancio extremo o pesadez física porque el cerebro está gastando muchísima energía tratando de procesar esta nueva realidad".
Muchas de las personas que hallaron a sus familiares debajo de los escombros tuvieron que abrir túneles con herramientas básicas o incluso con sus propias manos para recuperar los cuerpos de sus seres queridos y poder darles un adiós merecido.
Sin embargo, muchos siguen a la espera porque sus familiares se encuentran en lugares a los que es muy difícil llegar o que pueden poner en peligro a quien intente rescatarlos. Además, no cuentan con la maquinaria ni las herramientas necesarias, lo que hace que el duelo y el dolor que viven sean mayores.
Navarro explica que es común que queden secuelas tras lo vivido y que los sobrevivientes se mantengan en estado de hipervigilancia, donde el cuerpo está en alerta todo el tiempo.
"Por eso pasa muchísimo que escuchas un camión o vibra el celular y te da taquicardia de inmediato. También está el famoso síndrome del temblor fantasma, que es cuando estás sentado y juras que el piso se mueve, aunque no esté pasando nada, y ni hablar del insomnio, ese terror de quedarse dormido profundamente y no poder reaccionar a tiempo", reveló.
Por eso, recomendó a quienes vivieron los terremotos validar lo que sienten y ofreció una técnica para quienes sufran una crisis de ansiedad.
"No te estás volviendo loco, es tu cuerpo procesando el susto. Y si te da una crisis de ansiedad en el momento, te recomiendo la técnica del abrazo de la mariposa, que consiste en cruzar los brazos sobre el pecho, como abrazándote, y dar golpecitos suaves alternando las manos (derecha, izquierda) mientras respiras. Esto le manda una señal directa a tu sistema nervioso para que se calme rapidísimo", aconsejó.
Hasta ahora, las autoridades han informado que han fallecido cinco mil 398 personas, 16 mil 740 resultaron heridas y se ha rescatado con vida a seis mil 462 personas.




