Afirma Petro que entregará presidencia de Colombia en agosto
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 7 de julio de 2026.- El alcalde de la Ciudad de Panamá, Mayer Mizrachi, defendió la implementación de dispositivos electrónicos de rastreo en los cargamentos de ayuda humanitaria destinados a los damnificados por los sismos del pasado 24 de junio en Venezuela.
Esta respuesta surge ante las declaraciones del ministro de Interior, Justicia y Paz venezolano, Diosdado Cabello, quien calificó de inadecuada la decisión de monitorear parte de las 100 toneladas de insumos recolectadas. El funcionario panameño insistió en que el uso de dicha tecnología responde a un compromiso de transparencia con los miles de ciudadanos que participaron en la campaña de donación para asegurar el arribo efectivo de los recursos a las zonas siniestradas.
La administración panameña, en coordinación con autoridades salvadoreñas, ha gestionado el envío de alimentos, agua potable y suministros médicos esenciales. Mizrachi enfatizó que la asistencia se mantiene por motivos de solidaridad regional, a pesar de las limitaciones económicas propias que atraviesa Panamá.
Durante su intervención, el edil cuestionó las críticas del ministro venezolano, instando al respeto por los esfuerzos conjuntos de las naciones que colaboran en la atención de la emergencia. Los equipos despachados representan un esfuerzo logístico que busca mitigar las carencias de las comunidades afectadas por los recientes movimientos telúricos que impactaron diversas regiones del territorio venezolano.
La controversia política añade un nivel de tensión a las operaciones de socorro internacional que actualmente se ejecutan en Venezuela. Mientras la alcaldía panameña sostiene la legitimidad de sus protocolos de rendición de cuentas, las autoridades venezolanas mantienen su postura crítica frente al mecanismo de control utilizado.
Este cruce de declaraciones subraya las dificultades existentes en la coordinación de la ayuda humanitaria entre distintas administraciones regionales, cuya prioridad formal debería concentrarse en la distribución de insumos hacia las personas que perdieron sus hogares durante la crisis sísmica.




