Exige Pedro Castillo su liberación apoyado en un dictamen de la ONU
TRENTON, Nueva Jersey, EU, 10 de julio de 2026.- La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, mantiene diálogos con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, con el propósito de facilitar el acceso a recursos financieros retenidos.
Esta iniciativa busca que el país disponga de liquidez inmediata ante la crisis humanitaria provocada por los sismos registrados el pasado 24 de junio, los cuales han dejado un saldo oficial de tres mil 811 personas fallecidas y 16 mil 749 lesionadas. Las autoridades del organismo confirmaron que el objetivo central es movilizar cerca de 350 millones de dólares correspondientes al tramo de reserva nacional, activo de fácil acceso para atender contingencias de esta naturaleza.
La portavoz del organismo, Julie Kozack, puntualizó que el tramo de reserva constituye un recurso distinto a los Derechos Especiales de Giro, los cuales suman alrededor de cuatro mil 500 millones de dólares adicionales en activos retenidos. Esta distinción técnica resulta fundamental para acelerar los procesos de transferencia hacia Caracas, dado que el gobierno venezolano ha solicitado priorizar el uso de los fondos con disposición inmediata.
Académicos y especialistas en economía han solicitado públicamente que se agilicen estos procedimientos, destacando la urgencia de fortalecer los mecanismos de auxilio ante el impacto devastador del doble terremoto en el territorio nacional.
El restablecimiento de los vínculos institucionales entre ambas partes, consolidado desde abril pasado, permite actualmente avanzar en los procedimientos técnicos necesarios para este apoyo. Aunque la relación había permanecido suspendida desde 2019, la emergencia actual ha forzado la reactivación de los contactos para completar la documentación requerida.
Los equipos técnicos del FMI trabajan junto a las contrapartes gubernamentales para asegurar que la ayuda llegue efectivamente a las áreas afectadas, mientras el país busca integrar estos instrumentos financieros para gestionar la reconstrucción y la atención médica de los damnificados.




