Indicador político
· Dos magisterios: uno negociación, otro protesta
· Doble contra sencillo: no pararán el Mundial
· Guiño de Trump a Claudia con el embajador
Todos lo sabemos: hay dos magisterios.
Y los dos dan nota.
Uno, el alcalde, el titular del contrato colectivo de trabajo con el Estado mexicano, negocia un paso trascendente.
El otro, bajo consignas de mejores salarios y otras reivindicaciones gremiales, sigue en lo suyo: la protesta, las marchas, los bloqueos, la toma de plazas y la Presidencia.
Hablemos del representante institucional.
Desde el sexenio pasado, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y su dirigente, Alfonso Cepeda, tratan de trascender el aumento de las percepciones.
El gran logro fue basificar a poco menos de un millón de maestros con hasta 30 años de servicio sin haber alcanzado su base laboral ni medallas de reconocimiento.
Esta tarea sigue bajo negociación tripartita —Alfonso Cepeda (SNTE), Edgar Amador (Hacienda) y Mario Delgado (SEP)— con el aval de Claudia Sheinbaum.
El líder sindical ha pedido a la presidenta su compromiso para impulsar cambios en la seguridad social y, concretamente, en el sistema de pensiones y jubilaciones del ISSSTE.
¿Qué plantea Cepeda?
Justicia y dignidad para ofrecer a los educadores un retiro similar al de los jubilados del IMSS como trabajadores del Apartado A del artículo 123 constitucional.
Ya logró un primer objetivo: la simpatía presidencial para alcanzarlo pronto, compromiso no asumido por López Obrador.
LOS AMAGOS DE SIEMPRE
La CNTE es otra cosa.
Desde su aparición en los años ochenta, primero con poca fuerza en Chiapas y luego en Oaxaca, ha sido un sector de presión, paros, retrasos educativos e inclusive entrega de poder.
Eso se hizo desde el gobierno de Heladio Ramírez, cuando dio el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) a la Sección 22 y, con él, la administración de presupuestos, plazas, personal y demás.
Pero ahora quieren escalar su lucha y obstaculizar el desarrollo del Mundial de Fútbol si no atienden sus viejos clamores: desaparecer las reformas al ISSSTE —¿nos oyes, Martín Batres?—, un aumento salarial de ciento por ciento y muchas cosas más.
¿En qué terminará esta nueva movilización?
En lo de siempre: entrega de dinero, plazas para normalistas mal clasificados, parcelas de poder e impunidad cuando se alejen de las aulas y retrasen más a la infancia donde tienen influencia: Chiapas, Oaxaca, Michoacán, Guerrero…
El gobierno lo sabe, pues son compañeros electores.
ONU, GUIÑO PARA CLAUDIA
1.- Lo dijimos ayer:
Una minucia tenía retrasado el beneplácito de Estados Unidos a Roberto Lazzeri como embajador de México en Washington.
Finalmente lo hizo y abre espacios en la administración pública, pues el nuevo representante deja Nafinsa y Bancomext.
Para sucederlo está predestinado Carlos Torres Rosas por deseo expreso del secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador.
En lo político, es un guiño de Donald Trump a Claudia Sheinbaum justo cuando ha decidido perseguir penalmente al principal sobreviviente de la dictadura cubana, Raúl Castro Ruz.
Y 2.- Con otra novedad.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó el envío de 100 millones de dólares en alimentos y otros apoyos humanitarios.
Se buscan vías de distribución —Iglesia católica, Cruz Roja y organizaciones sociales acreditadas— para la población, a fin de evitar su aprovechamiento por miembros de la cúpula dictatorial.
Esta vigilancia no la practica México.




