Juego de ojos
· EU se burla de las autoridades mexicanas
· Lucha en la STPS por el centro de registro
· ¿Rocha e Insunza bajo protección oficial?
Otra vez se adelantó Estados Unidos.
El gobierno mexicano se encasilló en el clamor de “pruebas, pruebas, pruebas”, mientras desde allá pactaba con los acusados.
Ya tiene a dos cercanos a Rubén Rocha Moya y nadie duda de nuevos nombres en los próximos días para ampliar su baraja de declarantes.
El general Gerardo Mérida Sánchez y Enrique Díaz Vega deben tener información de sobra para llenar el paladar de la justicia estadounidense y enriquecer sus acusaciones hacia políticos morenistas mexicanos.
Uno manejaba la seguridad pública de Sinaloa mientras, dicen los señalamientos, recibía sumas millonarias cada mes del Cártel de Sinaloa.
Y el otro administraba los contratos con los cuales se complacían las exigencias y se enriquecían los negocios de ese grupo criminal.
La aportación de datos —¡pruebas, pruebas, pruebas!— comenzó desde antes de cruzar la frontera por Arizona el primero, o puertas diplomáticas estadounidenses en Europa el segundo.
Satisficieron a los negociadores, fueron aceptados y ya llevan una semana de ser escuchados porque, dato novedoso confirmado, este lunes cumplen una semana de estar bajo interrogatorios.
Donald Trump sí sabe actuar, informa hasta cuando quiere, no encubre en este caso y juega con las autoridades mexicanas.
OTRO ENCLAVE PARA ANDY
En el sector laboral hay una guerra descarnada.
De los conflictos y las confrontaciones internas tuvo una muestra más el secretario de Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños.
En días pasados acudió a la Universidad Nacional Autónoma de México y fue corrido con actitudes de rechazo.
Él debe tener identificados a los autores, porque forman parte de la lucha por el relevo en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.
Un organismo de gran importancia, pero feudo de Arturo Alcalde —¿le suena el apellido?— y debilitado bajo Alfredo Domínguez Marrufo.
Alcalde lo impulsa para otros seis años, pero se enfrenta al secretario Bolaños porque apoya a un abogado de origen español y apellido Salafranca.
Pertenece a un gran despacho donde negocian despidos, liquidaciones y pensiones laborales, pero sobre todo cuenta con un padrino superpoderoso: Andrés Manuel López Beltrán.
Sí, el famoso Andy e hijo del caudillo de Morena, cuya influencia presumen.
ACUSADOS Y PROTEGIDOS
1.- ¿Dónde están Rubén Rocha Moya y Enrique Insunza Cázares?
Según las autoridades mexicanas, el gobernador de Sinaloa defenestrado y el senador aún no desaforado se encuentran en aquella entidad.
“Puede ser”, me comentó con risa sospechosa una fuente estadounidense de inteligencia, “pero acaso bajo la protección del gobierno mexicano”.
En espera de precisiones, se confirma lo enunciado aquí el viernes pasado: en México se les hará una investigación muy superficial y, de aumentar las presiones de la Corte del Sur de Nueva York, se les abrirá proceso.
Será el pretexto perfecto para negar la extradición y evitar delaciones, pues de resultar culpables primero deben ser juzgados en territorio nacional.
Y 2.- El senador Félix Salgado Macedonio no se rinde.
El fin de semana hizo una demostración de popularidad al mover seguidores de las ocho regiones de Guerrero para presentarles su segundo informe legislativo.
Los congregó en la Plaza Papagayo de Acapulco con un mensaje adicional: el gobierno y Morena deben valorar quién les garantiza la retención del gobierno estatal y los ocho distritos federales, dada la importancia de la Cámara.
La respuesta deberá darla Palacio Nacional y ejecutarla las dirigentes morenistas Ariadna Montiel y Citlalli Hernández.




