Libros de ayer y hoy
Lula va a ganar. El pueblo lo apoya
Teresa Gil
Ante un presunto equilibrio de posiciones entre los dos contendientes para la presidencia de Brasil, Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, se cree que la movilización reciente del pueblo brasileño a favor del actual presidente, configura su triunfo. Claro que hay quienes partiendo del apoyo externo que tiene el hijo del ex presidente condenado por golpe de estado, creen que esa fuerza puede variar las creencias, pero se destaca ante los discursos de cierre de campañas, la diferencia en las fórmulas usadas por los dos candidatos. Mientras Bolsonaro se aplicó en parte al exterior, Lula puso sus propuestas en el pueblo, en el ofrecimiento interno que protege a la familias y todo lo que significa el avance del país. En ésto es donde reside la absoluta confianza de su triunfo, porque en esta última etapa el pueblo ha percibido las diferencias entre las dos propuestas. La elección causa en este momento un interés mundial, dado la intromisión que se ha visto y comprobado en otros países.
BRASIL AL ALZA EN ESTE MOMENTO Y SURGE EL RECUERDO DE SUS GRANDES
Por lo pronto recordé a esos diez grandes que destacan como la flor y nata de la literatura, en aquel grande y bello país. Pero en lo pronto en esta ocasión, solo me referiré a dos, a Jorge Amado y desde luego a quien nos visitaba aquí, Rubem Fonseca. El primero tan mentado en una época sobre todo por aquellas obras llevadas al cine, que tanto lograban entre ellas Doña Flor y sus dos maridos. Pero Fonseca tiene mucho que recordar, algunas de esas obras insertas en Historias de amor, una lista de relatos y cuentos publicados en 1997, pero renovados, entre otros por Planeta en 2018. Recuerdo que en cierto momento entre muchos, me dejó un buen recuerdo El ángel de la guarda, aquel cuento en el que un personaje le perdona la vida a una mujer, porque usaba una bata muy similar a la que portaba su madre.
CON BREVES PALABRAS EL GRAN ESCRITOR FONSECA, DEFINE A UN PERSONAJE
El personaje mencionado, un duro delincuente, señala en esa narración, que la bata es lo único que le hace recordar a su madre. La mujer de ahora, en cuestión, es una mujer de mediana edad que lo ha contratado ante la inseguridad que ha percibido en el lugar donde vive un poco afuera de la ciudad. Lo que no sabe es que el hombre que ha contratado para cuidarla, fue propuesto por una mujer que conoce a la contratante, y que en realidad lo ha enviado a esa casa, para que la asesine. Los días junto a ella, no obstante al verla con aquella bata del recuerdo, va a cambiarle la idea al asesino y llega a la conclusión de que aquella buena y bella mujer que lo ha tratado con tanta corrección, no puede ser víctima de las intenciones que le han impuesto por paga. Lo que hace, determina a fondo el compromiso y ya resuelta la seguridad de aquella mujer, el hombre se despide con esas palabras que el escritor Fonseca delinea, en el relevo de un criminal.




